La revolución que prometían las energías renovables ya es una realidad (2)

La transición hacia una energía y una movilidad sostenible pasa porque logremos un mínimo consumo de energía, que ésta proceda de fuentes renovables autóctonas y que no emitan gases de efecto invernadero (GEI).

Existe una sinergia entre energías renovables, autoconsumo, almacenamiento y vehículo eléctrico

Después de ver en nuestra anterior entrega cómo las energías renovable y el almacenamiento están revolucionando el acceso a una energía inclusiva y sin emisiones, ha llegado el momento de tratar lo que puede suponer este modelo energético sostenible para la movilidad de personas y bienes.

Nos llegan noticias cada día más frecuentes de que los principales países y las ciudades más relevantes están poniendo fecha para el fin de la era de los motores de combustión interna dentro de sus espacios.

En este sentido, son Europa y Asia los continentes que lideran los mayores esfuerzos, estableciendo escenarios restrictivos para que su población no pueda acceder a vehículos basado en combustibles fósiles, fomentado la electromovilidad para el transporte de mercancías y de personas.

Esto va a requerir un considerable aumento en la flexibilidad de la oferta y de la demanda para poder integrar un 80% de energía procedente de fuentes renovables para 2040.

Esta capacidad de energía flexible viene de la mano de la suma del almacenamiento local y de la carga ecointeligente de los vehículos eléctricos, que pueden gestionar gran cantidad de recursos renovables en periodos de alta demanda, desplazando si es necesario ésta para hacer innecesario el respaldo con plantas de ciclo combinado de gas.

Sin un aumento de esta flexibilidad limpia, el crecimiento de la generación renovable a gran escala encarecerá los costes del sistema, aumentará el derroche energético y las emisiones.

En este sentido, convertir los vehículos eléctricos en un activo de la red eléctrica inteligente (smart grid) permite integrar más capacidad renovable, ahorrando inversiones en almacenamiento al ayudar a ajustar la generación renovable a la demanda.

La electrificación de los vehículos de transporte es un área en desarrollo

Existe una evidente sinergia entre renovables, autoconsumo, almacenamiento y vehículo eléctrico. Son algunas de las tecnologías responsables de cuya participación va a depender la descarbonización de nuestra economía, con un importante papel del consumidor como prosumidor.

Se estima que para 2030 el crecimiento anual del mercado mundial de los sistemas de almacenamiento se habrá multiplicado por 6, especialmente en los sistemas domésticos, industriales y para la electromovilidad.

Hablamos de tendencias como puede ser: proyectos de fotovoltaica con batería, el almacenamiento detrás del contador (BTM), el almacenamiento como sustituto de las térmicas de gas y la inclusión de objetivos de almacenamiento en la planificación energética como complemento de las renovables.

Las baterías de almacenamiento podrían suministrar el 50% de la electricidad mundial con eólica y solar en 2050

De esta manera, el almacenamiento de energía será más importante para mejorar la seguridad de la red, integrar renovables necesarias, ahorrar energía y reducir costes para trasladar estos ahorros a los consumidores.

Con respecto a la electrificación del transporte, se puede observar que en algunas regiones del mundo, el uso de las redes de distribución de electricidad se encuentra por debajo de su máximo potencial y la capacidad de red no utilizada podría aplicarse para cargar vehículos eléctricos con muy pocos requerimientos adicionales.

La flexibilidad del vehículo eléctrico permite que se pueda cargar a cualquier hora en periodos en que los recursos de red estén disponibles, reduciendo al mínimo el incremento de inversión en nuevas infraestructuras.

Incorporar una gestión inteligente de la red y un precio dinámico para la energía basado en el uso, permitiría fácilmente ahorrar dinero a los consumidores.

Para los escépticos que dudan si la red actual puede soportar la demanda del vehículo eléctrico, decir que la carga inteligente de los vehículos eléctricos solo agregará un 3% de la demanda eléctrica mundial para 2035, equivalente al 0,2% anual de crecimiento de la demanda, y que representará el 5% del consumo global de electricidad para 2040. Como puedes observar, cifras muy prudentes y razonables …

Otro paso interesante en este camino de adopción de la electromovilidad es la integración el vehículo eléctrico en la gestión energética de edificios y viviendas, de tal manera que la energía del vehículo eléctrico se integra en la gestión energética del edificio.

Así, el modelo V2G (Vehicle to Grid, vehículo a la red) tiene la potencia de transformar la movilidad urbana a través de sumar la más alta eficiencia energética de la edificación y el transporte.

El nuevo modelo de vehículo eléctrico alimentado por renovables

Las (elevadas) previsiones de ventas de vehículos eléctricos y de infraestructura asociada para los próximos años está desatando la batalla entre eléctricas y petroleras por hacerse con el mercado de infraestructuras de carga y de baterías de almacenamiento.

También nos gustaría mencionar otra posibilidad de interés creciente: el transporte como servicio

Estudios recientes prevén la transformación del modelo de vehículo en propiedad al vehículo bajo demanda, compartido o en alquiler.

La ideas es que no se compren vehículos sino derechos de uso en función de necesidades puntuales, lo que reducirá el parque de vehículos, pero aumentará el número de matriculaciones sensiblemente por el uso más intensivo de los vehículos y la mayor demanda de servicios de movilidad.

En definitiva, muchas de las cuestiones que hemos comentado aquí son conocidas desde hace años, pero es ahora cuando se están convirtiendo en realidad, principalmente porque benefician a las personas y al Planeta.

Sabemos que algunas iniciativas están sido frenadas por intereses de grandes corporaciones (como puede ser el caso del coche eléctrico o el autoconsumo) pero ha llegado el momento en que este tipo de comportamientos están siendo condenados al fracaso, ya que los beneficios que aportan han trascendido a los ciudadanos, lo que ha provocado que estemos cada día más dispuestos a adoptar un estilo de vida sostenible.

Y tu, ¿te unes a este movimiento ecointeligente?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Deven Medina

    Cada vez mas, los fabricantes de automóviles están ofreciendo autos eléctricos pero a un costo muy elevado. Para los países subdesarrollados, esta tendencia va tardar, ademas que se necesita educar a la ciudadanía.

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