¿En qué consiste el diseño sostenible?

El diseño sostenible implica pensar tanto qué podemos optimizar o cambiar para contaminar menos, reducir gastos de energía o recursos, o planear cómo el producto que estamos creando puede ser reutilizado o reciclado, como sus implicaciones en los distintos niveles de la economía, y sin olvidarnos de su repercusiones en la sociedad.

El diseño sostenible se aplica tanto a productos como a servicios

Entendemos por diseño sostenible aquella filosofía de diseño de objetos físicos o de servicios de acuerdo con las 3 vertientes (triple balance) de la sostenibilidad: económica, social y medioambiental.

El diseño sostenible abarca todo el ciclo de vida del producto o servicio desde una perspectiva de 360 grados, pero teniendo en cuenta otros conceptos más allá del medio ambiente, como pueden ser los derechos humanos, el desarrollo local, el comercio justo o el consumismo, siendo la responsabilidad y la ética ingredientes fundamentales.

Según el académico del diseño Ezio Manzini el diseño sostenible es un diseño estratégico de la actividad que transforma los sistemas existentes y crea otros nuevos caracterizados por materiales de baja intensidad energética y una alta potencialidad para la regeneración de los contextos de la vida.

Esta estrategia sostenible de la que hablamos puede comprender desde el diseño de pequeños objetos de uso cotidiano, pasando por el diseño de edificios y ciudades, y terminando en el diseño de servicios.

Precisamente son los servicios los grandes olvidados cuando se habla de diseño, por lo que creemos que es interesante que nos detengamos en este punto.

Formalmente, el diseño de servicios consiste en la actividad de planificar y organizar los siguientes elementos: personas, infraestructura, comunicación y materiales que componen un servicio, para mejorar su calidad, la interacción entre el proveedor y las personas usuarias y la experiencia de estas.

Así, el diseño de servicios permite diseñar experiencias memorables para las personas usuarias creando nuevos vínculos entre los diferentes agentes del proceso potenciando sus capacidades de acción e interacción.

Por lo tanto, si se contemplan en la planificación y organización de estos elementos las 3 vertientes de la sostenibilidad, estaremos hablando de diseño sostenible de servicios.

Las tiendas sostenibles son una opción en nuestro cambio de estilo de vida

El aumento del tamaño y la creciente importancia del sector servicios, tanto en número de personas empleadas como en importancia económica, requiere que los servicios sean diseñados de manera sostenible para que los proveedores de los mismos servicios sean competitivos y responsables con su entorno.

Según lo hemos definido, el diseño sostenible supone un acercamiento estratégico que contempla en todas la variables de la sostenibilidad, siendo la medioambiental la que más destaca, pero no la única que centra sus esfuerzos.

Cuando hacemos un especial énfasis en el medio ambiente y en la ecología aparece el concepto de ecodiseño

Sabemos que el diseño industrial y el desarrollo de nuevos productos son estrategias fundamentales para la mejora de la competitividad de cualquier industria, y muy especialmente, para las pequeñas y medianas empresas (pymes).

El diseño industrial proporciona a estas empresas un conjunto de recursos, herramientas y metodologías de trabajo encaminados a dotar al producto de las características que le hagan cumplir con las expectativas del mercado y del cliente al que se dirige.

Es aquí donde cobra sentido lo que conocemos como ecodiseño, metodología que integra criterios ambientales en el diseño tanto de productos como de servicios.

El ecodiseño principalmente persigue:

  • Reducir los impactos ambientales negativos que se pueden producir a lo largo del ciclo de vida del producto.
  • Mejorar las características del producto de acuerdo con las demandas del cliente objetivo.

A lo largo del proceso de fabricación y hasta la distribución comercial, así como durante toda su vida útil, los productos fabricados:

  • Demandan consumos de energía y de materias primas
  • Generan emisiones y desperdicios durante su proceso de fabricación
  • Producen residuos al finalizar su vida útil

La necesidad de un desarrollo sostenible exige de forma creciente la aplicación de metodologías que identifiquen con claridad estos impactos ambientales a lo largo de todo el ciclo de vida del producto, con el fin de minimizar estos impactos antes de que se produzcan.

Junto con el ecodiseño es necesario analizar todas las etapas del ciclo de vida para identificar los cambios y mejoras a implementar. De esto se ocupa el Análisis del Ciclo de Vida (ACV), concepto que seguro que os resulta familiar 🙂

Silla de oficina con diseño sostenible y reciclable

Todo esto, apoyado en el cambio de paradigma que supone la economía circular, hace que tanto el diseño sostenible como el ecodiseño supongan una ventaja diferencial para organizaciones y empresas que quieran persistir en unos mercados cada vez más complejos y convulsos.

En el nuevo marco competitivo, el diseño se convierte en un elemento crucial en la estrategia de la empresa, pudiéndose beneficiar ésta de los modelos, herramientas y tecnología disponibles para lograr que nuestras organizaciones sean sostenibles y responsables con su entorno.

Vamos a finalizar incidiendo en que el diseño sostenible se basa en un desarrollo armónico y equilibrado a lo largo del tiempo y el espacio, pensando en el futuro pero también en el presente de las personas y del Planeta.

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible y fundador de ecointeligencia

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