¿Qué es el diseño circular?

Cuando hablamos de ecodiseño nos fijamos, como parte del proceso de diseño, en los aspectos ambientales para reducir los impactos de los productos y servicios que disfrutamos. Cuando extendemos nuestra atención a las otras 2 vertientes de la sostenibilidad, la económica y la social, hablamos de lo que se conoce como diseño sostenible.

El diseño circular aporta soluciones para que los materiales se integren en el ciclo técnico (Tecnosfera) o en el ciclo biológico (Biosfera)

En toda esta carrera por disponer de herramientas sostenibles y mezclando las aportaciones de la economía circular, encontramos el concepto de diseño circular que persigue dar un paso más, rompiendo con el adictivo ciclo lineal de fabricar – usar – tirar.

La economía circular nos ayuda a evitar la extracción de materia prima y aprovechar al máximo la que ya tenemos a nuestra disposición, ya que vivimos en un mundo finito y con una demanda global creciente por parte de los habitantes del Planeta.

Así, esta nueva propuesta de diseño no se limita a plantear que materiales con menores impactos podemos utilizar, o como se va a gestionar su fin de vida útil, sino que mira un poco más lejos para definir que usos va a tener tanto el producto, como sus materiales y componentes una vez que el usuario ya lo haya consumido, evitando que salgan del círculo y sean considerados sin valor.

Es decir, consideramos el diseño circular como esa disciplina centrada en diseñar para la economía circular, con una perspectiva regenerativa y con el objetivo de repensar desde el inicio todo el proceso de diseño para que la materia no salga del ciclo de vida de un producto o servicio, sino que vuelva al ciclo una y otra vez integrándose en el ciclo técnico (Tecnosfera) o en el ciclo biológico (Biosfera).

Desterramos el concepto de basura, desecho o desperdicio para hablar únicamente de recursos

Este nuevo planteamiento viene impulsado por la Fundación Ellen MacArthur, como no podía ser de otra forma, y por Tim Brown e IDEO, los creadores del Design Thinking, que proponen un nuevo escenario metodológico del diseño adaptado a estas demandas de sostenibilidad y de circularidad.

ACV y su marco normativo

Aunque esta corriente de diseño es reciente, podemos enumerar y describir varios principios clave del diseño circular:

1. Priorizar el uso de recursos locales o de fácil disposición

Esto permitiría minimizar el consumo de energía ligado a los procesos de extracción, suministro y fabricación, y reducir la cantidad de residuos actuales.

Por lo tanto, en la fase de diseño se debe observar y crear a partir de los recursos que se tienen a disposición, especialmente si se evitan impactos ligados al transporte de los mismos.

2. Optimización en el uso de los recursos y en el consumo de energía

Si nos fijamos en el caso del automóvil particular, éste pasa de media el 96% del tiempo aparcado.

Es fácil observar el desperdicio de horas de uso que se produce por ser el vehículo propiedad de único usuario. Mediante el cambio a un modelo de negocio basado en las necesidades, podemos incrementar la tasa de uso de los bienes a la vez que se disminuye su circulación en el mercado.

Estos nuevos puntos de vista también nos permiten recuperar materia prima, evitando la extracción de nuevo material, como surge de analizar los procesos de logística inversa para optimizar los flujos de transporte.

La movilidad compartida es una realidad frecuente en Europa

3. Durabilidad, reparabilidad y reciclado del producto

La obsolescencia programada ha sido formalmente condenada por países y distintas organizaciones durante los últimos años.

Sin embargo, es frecuente encontrar esta práctica deleznable como pilar de los modelos de negocio de grandes compañías dominantes en la economía actual. Seguro que te vienen a la cabeza ejemplos en el sector de la electrónica de consumo.

4. Desmontaje y reutilización del producto

Si el bien o producto se puede desmontar o reutilizar, es posible considerar modelos de negocio que favorezcan otros usos para crear valor adicional.

Reoperación, refabricación, actualización o reacondicionamiento son distintas acepciones para lograr que los bienes vuelvan a las cadenas de suministro, con un precio más asequible para los consumidores en la mayoría de los casos. 

5. Ausencia de residuos durante el ciclo de vida del producto o servicio

Bajo este concepto de diseño circular, los residuos o desperdicios que no puedan ser reutilizados al final del ciclo de vida deben considerarse un defecto de diseño, y requieren un cambio o una mejor previsión de en qué se convertirá ese componente.

Siempre hay que tener en cuenta el objetivo de la incorporación a la Biosfera y el de regeneración de los ecosistemas. A diferencia de la mayoría de los productos actuales, se persigue evitar el uso de sustancias nocivas y proteger a sus usuarios, pero también permitir que los componentes regresen como nutrientes al ecosistema al final de su vida útil.

6. Incentivar los procesos de mejora continua

El flujo de materias primas, el uso del producto o el comportamiento del consumidor pueden cambiar según las modificaciones de diseño, por lo que es especialmente importante integrarlos para mejorar la experiencia del usuario y crear nuevos bucles que conserven el valor.

Esta incorporación de la sostenibilidad en los modelos de negocio de las empresas, más allá de lo estrictamente obligatorio, permite que el diseño circular se convierta en una herramienta crucial para muchas empresas aventajadas y responsables.


Finalmente incidir en que, aunque cuando se habla de diseño circular nos solemos fijar principalmente en bienes y productos, su aplicación es igualmente interesante tanto en servicios como en los productos digitales (intangibles), como puede ser el software, ya que en éstos se mantienen en funcionamiento durante mucho tiempo y evolucionan constantemente, aportando valor a los usuarios y a los negocios.

De esta manera se abren nuevas e interesantes oportunidades a la hora de diseñar productos y servicios para satisfacer de una manera sostenible y responsable las necesidades de unos consumidores cada vez más concienciados en que deben adoptar un estilo de vida sostenible y compatible con el Planeta.

Os dejamos con un vídeo donde Tim Brown (IDEO) explica la relación entre diseño y economía circular:

Y tu, ¿te unes a este círculo virtuoso?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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