Internet de las Cosas es una realidad en la Smart City

La ciudad inteligente o Smart City está conformada por la interacción continua de distintos elementos conectados en línea, siendo Internet de las Cosas (IoT) la tecnología habilitadora digital llamada a ocuparse de esta comunicación en este nuevo modelo de ciudad.

IoT es una realidad ya en la Smart City

Recordemos que Internet de las Cosas (IoT) describe la red de objetos físicos (cosas) que llevan sensores integrados, software y otras tecnologías con el fin de conectar e intercambiar datos con otros dispositivos y sistemas a través de Internet.

Con alrededor de 10.000 millones de dispositivos de IoT conectados en la actualidad, los expertos prevén que este número llegará fácilmente a 22.000 millones en 2025

Son muchas las ventajas de utilizar IoT en el ámbito de las ciudades inteligentes, entre las que destacamos:

  • Obtención de información basada en datos a partir de dispositivos IoT para contribuir a gestionar mejor los servicios a los ciudadanos
  • Aumento de la productividad y la eficiencia de las operaciones que se realizan en la ciudad
  • Creación de nuevos modelos de negocio y flujos de ingresos para empresas y organizaciones
  • Conexión fácil y fluida del mundo empresarial físico con el mundo digital para resolver gran cantidad de problemas y situaciones en nuestras urbes

Aunque se sigue trabajando en cubrir características críticas del concepto IoT, principalmente las relacionadas con la seguridad y la privacidad, se ha desarrollado ya la suficiente funcionalidad alrededor del concepto de smart city como para poder observar una estructura que se repite en la mayoría de plataformas IoT implementadas en este ámbito.

Así, los 4 componentes clave que identificamos en las plataformas de IoT de la smart city son:

1.     Panel de control de los sensores

Estas plataformas IoT permiten compartir una vista unificada de todos los sensores IoT de la ciudad y su iteración con las diversas aplicaciones.

Se suele referir a este concepto como panel único de control, proporcionando una visión general de la actividad de la ciudad de un solo vistazo y siendo la pantalla principal de la sala de control de una ciudad.

En el caso ideal, no proporciona solo supervisión, sino también control de la infraestructura urbana, ya que además de proporcionar esta vista unificada, también se puede disponer de funcionalidad relacionada con las diferentes aplicaciones de la ciudad.

Todo esto es posible en gran medida gracias al uso de estándares abiertos que facilitan la interoperabilidad entres los distintos sistemas involucrados.

2.     Estándares abiertos para la integración de aplicaciones

Las distintas soluciones de plataforma de IoT para las ciudades inteligentes también ofrecen estándares abiertos y la capacidad de integrar varias aplicaciones.

Transformación de servicios verticales en una Plataforma de Ciudad Inteligente (SCP)

Este uso de estándares es fundamental para hacer posible esa vista unificada del panel de control, y para ello se recurre a lo que se conoce como API (Application Programming Interface) y a métodos y esquemas normalizados que permiten que esto suceda.

Algunas de las aplicaciones clave que se integran en la plataforma de IoT son:

  • Alumbrado urbano inteligente
  • Aparcamiento inteligente
  • Sensores ambientales y de calidad del aire
  • Aplicaciones de seguridad pública
  • Gestión inteligente de residuos
  • Infraestructura de electromovilidad, como puede ser la carga de vehículos eléctricos

3.     Análisis

Una vez hemos conseguido unificar las distintas aplicaciones en un único panel de control, la capacidad de realizar análisis proporciona el valor diferencial que justifica el uso de este tipo de plataformas.

Cuando una ciudad ha conseguido integrarlo todo, el análisis es el mecanismo que permite identificar los problemas, reconocer las tendencias y proporcionar la información necesaria para diseñar soluciones que permitan abordarlos.

El análisis incluye visualizaciones complejas de los datos para ayudar a identificar las tendencias, datos históricos para comprobar hipótesis y realizar predicciones para ayudar a solucionar problemas de los que surgen en nuestras urbes.

Live Singapore, representación de información en isocrónicas

El análisis también debe sentar las bases para una planificación urbana más eficaz y aprovechar los nuevos datos de IoT para mejorar este proceso.

El motor de análisis también será la plataforma que permitirá publicar los conjuntos de datos en los portales de datos (data marketplace) y ponerlos a disposición de desarrolladores de aplicaciones de terceros, promoviendo lo que se conoce como Open Data.

4.     Modelo de software como servicio

Es común que estas plataformas de IoT estén disponible bajo el modelo de software como servicio (Software as a Service – SaaS) en los que el municipio realiza pagos periódicos para utilizar la funcionalidad contratada, recibir asistencia continua y disponer de actualizaciones.

Estas soluciones de pago por uso suelen estar ubicadas en la nube (cloud computing) lo que simplifica la infraestructura de IT que las ciudades necesitan para habilitar los sistemas que configuran su modelo de smart city.


Hemos podido ver cómo van fructificando los avances alrededor de las ciudades inteligentes, conformando modelos de referencia que pueden servir de base para cada vez más poblaciones desarrollen este paradigma, independientemente de su tamaño y localización.

Estos modelos basados en tecnologías digitales están apoyados tanto en estándares como en un ecosistema de desarrolladores de soluciones que dan lugar a un escenario beneficioso para el despegue de lo que entendemos como smart city.

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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