Es el momento de la construcción sostenible (2)

En Madrid, la torre PwC tiene certificado LEED Oro

Construir de forma sostenible representa una apuesta de futuro y no tiene por qué encarecer de manera significativa las edificaciones.

Según los expertos, el incremento de costes que conlleva la certificación de un edificio siempre dependerá de la fase en que se toma la decisión sobre el proceso de certificación y el nivel que se pretenda obtener, así como de las especificidades de la edificación.

El incremento de costes durante la construcción de un edificio sostenible no es significativo si se siguen las pautas de sostenibilidad desde el principio en la concepción de todo el proyecto. Dicho incremento, para edificios con un buen nivel de sostenibilidad, se ha cuantificado en hasta un 2%, pero también se ha cuantificado que el retorno de dicha inversión se produce, de media en un periodo de dos a cinco años. Tras este periodo, todo el ahorro de costes son beneficios.

Y si sumamos el incremento del valor de los edificios por tener la certificación de sostenibilidad, la rentabilidad es aún mayor. No obstante, el rango de incremento está entre un 0%, cuando se incorporan desde la raíz las medidas de sostenibilidad, y un 13%, para edificios de referencia con máxima certificación y consumo energético casi nulo.

Un incremento de costes similar experimenta una construcción que escoja LEED como sistema de certificación. Los edificios LEED desde su Proyecto Básico suelen costar de media un 2% más, pero aquellos que se cogen desde la fase inicial no tienen incremento de coste adicional. LEED conduce de una manera intuitiva y guiada a producir sinergias y optimizaciones, llegando a producirse reducciones de costes de construcción del 32% al 15% en grandes remodelaciones de edificios.

Pero más allá de un posible encarecimiento inicial en la construcción, los expertos entienden la edificación sostenible como un paso necesario para construir de una manera más eficiente y, por tanto, más económica a corto y largo plazo. Ello, además, exigirá cambiar tanto la cultura del usuario hacia su hábitat como la de todo el sector implicado.

La sede del banco Sabadell  tiene LEED NC Oro

En lo que se refiere al retorno de la inversión, los estudios apuntan a que el promotor del edificio puede recuperar en un plazo de entre dos y cinco años el incremento de coste inicial, ya sea por el ahorro de costes de mantenimiento, de consumos, o bien por la revalorización que experimentan los edificios construidos de acuerdo a criterios de sostenibilidad. Además de garantizar el menor impacto ambiental durante su construcción y vida útil, y un alto grado de confort para el usuario.

Construir según BREEAM permite disminuir los gastos de mantenimiento del edificio entre un 7% y un 8%, consumir entre un 50% y un 70% menos de energía, hasta el 40% menos de agua, y reducir hasta en un 70% el gasto en gestión de residuos.

Unas ventajas similares ofrecen los edificios que ostentan la certificación LEED, pues este sistema garantiza un ahorro de entre el 30% y el 70% de energía respecto a los convencionales. En el uso del agua los ahorros se sitúan entre el 30% y el 50%, y el coste de los residuos baja entre el 50% y el 90%. Las emisiones de CO2 se reducen un 35%.

Un edificio construido bajo criterios de sostenibilidad permite aumentar su valor en el mercado y se convierte en una herramienta clave de diferenciación y responsabilidad social corporativa

Según el informe RICS de marzo de 2012, los alquileres en edificios de oficinas con certificación BREEAM en Londres durante el período 2000/2009 fueron un 21% superior y los importes de compra-venta un 18% superior. Y según la experiencia del Code for Sustainable Homes, también en Reino Unido, la aplicación del certificado de sostenibilidad BREEAM incrementa alrededor de un 10% el valor de las viviendas sobre las de su entorno.

En Barcelona la torre Agbar tiene certificado BREEAM

Pero el retorno económico en forma de ahorro y revalorización del inmueble no representan las únicas ventajas que aporta la edificación sostenible, pues también ofrece unas tasas de ocupación más altas, menores costes de operación y mantenimiento, menor impacto en el medio ambiente ya que consume menos combustibles fósiles incremento de la satisfacción de los inquilinos, incremento de la productividad de los empleados, reducción del absentismo y beneficios de salud para los empleados.

Además, la responsabilidad civil se reduce y la gestión de riesgos mejora. Hay algunas compañías de seguros que otorgan primas más ventajosas a los dueños de edificios LEED, ya que son más saludables para las personas que viven o trabajan en ellos.

Nos gustaría creer que no hay vuelta atrás en el ámbito de la construcción sostenible, y que no es una simple moda. Asistimos a un cambio social importante en el que la sostenibilidad no es una cuestión accesoria, sino que es imprescindible.

En el próximo y último capítulo sobre construcción sostenible trataremos del mercado de este tipo de edificaciones y sobre cuestiones de ecoeficiencia.

¿Promoverías la construcción según estos estándares ecointeligentes?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

Esta entrada tiene 0 comentarios

  1. Me gusta la lectura del tema de la construcción sostenible, desarrolado por Ecointeligencia.

  2. Muy interesante la construcción sostenible. La verdad es que cada día que interesa más este tema.

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