El Kiwano Marketing y el auge de las marcas ecológicas

Retomamos el tema de los nuevos gustos de los consumidores por los productos sostenibles. Hemos tratado a LOHAS, el consumidor ecointeligente y ahora vamos a profundizar en el llamado Kiwano marketing, nombre sugerente de fruta tropical con el que aludimos al marketing ecológico, verde o ambiental.

La denominación de Kiwano se debe a una agencia de marketing canadiense pionera en esta disciplina marketiniana.

Entendemos por marketing ecológico como aquel que aplican ciertas empresas que adoptan un enfoque de marketing social para comercializar productos ecológicos.

Consiste en demostrar a los consumidores el reducido impacto que tendrá su producto o servicio comercializado en la Naturaleza.

El marketing ecológico puede enfocarse desde dos perspectivas diferentes: desde la perspectiva social y desde una perspectiva empresarial.
Desde una perspectiva social el marketing ecológico es una parte del marketing social, es decir, de aquel conjunto de actividades que persigue estimular y facilitar la aceptación de ideas o comportamientos sociales que se consideran beneficiosos para la sociedad, o tratan de frenar comportamientos que se juzgan perjudiciales. Desde este punto de vista se persiguen los siguientes objetivos: informar y educar sobre temas de carácter medioambiental, promover actuaciones más beneficiosas para el medio ambiente, modificar actuaciones poco respetuosas con el medio ambiente, y cambiar los valores de la sociedad.
Desde una perspectiva empresarial el marketing ecológico es aquel que aplican las empresas que buscan satisfacer las necesidades sociales junto a las necesidades presentes de los consumidores. Según esta definición el kiwano marketing es una filosofía de la relación de intercambio, que parte de unas necesidades del consumidor a satisfacer de la forma más beneficiosa para el consumidor y para el vendedor, pero subordinados a un respeto al medio ambiente, su conservación y mejora para la consecución de un desarrollo sostenible.
Hasta aquí lo que nos dice la teoría, en la práctica constatamos que el éxito del Kiwano marketing está asegurado. El consumidor ecointeligente se decanta por el uso de marcas verdes o ecológicas según los datos de la última encuesta realizada por la agencia de comunicación Cohn & Wolfe realizada entre mas de 6.000 consumidores de 7 países, demostrando el interés por las marcas más ecológicas y el medioambiente .
Según el informe de 2010 de Cohn & Wolfe, empresas como Ikea, Nivea, Microsoft, Dove y Nokia lideran el ránking de marcas más ecológicas, pero es sobre todo la marca sueca Ikea, la que con su actitud respetuosa hacia el planeta demuestra que lo ecológico no está reñido ni con la calidad ni con el precio.

Con la campaña Nuestra Responsabilidad, la multinacional sueca nos quiere transmitir que, aunque los precios bajos son la piedra angular de su negocio, no lo son a cualquier precio. Su argumentación pasa por ser responsables con las personas y el medio ambiente como requisito indispensable para hacer buenos negocios. Para que esto no quede en buenas palabras Ikea ha articulado una iniciativa cuyos puntos más relevantes consideramos que son: el código de conducta, su compromiso con la eficiencia energética y las energías renovables, y las iniciativas sociales y laborables.
Hoy nos hemos sorprendido con el embalaje que utiliza Nokia para sus modelos actuales. Su tamaño es un tercio con respecto a los que empleaban hace dos años y además llevan los manuales justos impresos en papel.

Investigando hemos conocido que esta multinacional trata de minimizar su impacto medioambiental global y tomar decisiones sostenibles en base a dos estrategias definidas: la medioambiental y la climática.

El trabajo medioambiental de Nokia se basa en centrarse en el ciclo de vida. Esto implica el objetivo de reducir el impacto medioambiental de sus productos en todas las operaciones: desde la extracción de las materias primas hasta el reciclado, tratamiento de residuos y recuperación de materiales utilizados. Esto se logra mediante un mejor diseño del producto, un control exhaustivo de los procesos de producción y un mejor reciclado y reutilización de los materiales. De ahí que se hayan optimizado las cajas de presentación de sus productos y que el resultado sea patente.
Con respecto a la estrategia climática, Nokia la plantea a través de la eficiencia energética de sus productos y de sus operaciones como fabricante. La mayor parte de las emisiones de CO2 se producen en la fabricación de componentes que realizan sus proveedores o en la fase de uso de nuestros productos. El objetivo es reducir su huella de CO2, aumentando la conciencia de los consumidores en referencia a las medidas que pueden tomar para reducir la suya, fomentando buenas prácticas e influyendo para aprovechar al máximo las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs) y la movilidad a la hora de reducir las emisiones. En un ejercicio de transparencia, Nokia tiene publicados sus objetivos de ahorro de energía.
Desde ecointeligencia esperamos que cunda el ejemplo y que dentro de unos años que las empresas tengan esta sensibilidad sea lo habitual y razonable.

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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