Seattle, ciudad verde, brillante y neutra en carbono

Seattle, ciudad neutra en carbono en los Estados Unidos

A principios de 2010, en los Estados Unidos, la ciudad de Seattle anunció sus planes para convertirse en una ciudad neutra desde el punto de vista de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), haciendo pública la firme intención de conseguir el objetivo en 2030 y ser así la primera ciudad neutra en emisiones de carbono de este país.

Si Seattle consigue liderar el camino en Norteamérica hacia este tipo de ciudades comprometidas con la reducción de emisiones contaminantes, el impacto conseguido sería mucho mayor que el tamaño de su población sugeriría. Por ejemplo, ayudaría a acelerar la carrera hacia un futuro verde y brillante de ciudades comprometidas como Vancouver, Portland y San Francisco. Puede que su estímulo llegue a ser internacional influyendo en ciudades como Copenhague, Melbourne y Estocolmo. Y dado que gran parte de la innovación necesaria para alcanzar esta prosperidad basada en un bajo impacto ecológico es innovación urbana, lo que Seattle conseguirá nos interesa a todos.

En las universidades de Seattle están incorporando energías renovables

Sin duda, Seattle está afrontando un duro trabajo. Convertirse en la primera ciudad neutra en emisiones de EEUU no es una tarea sencilla y la ciudad necesitará toda la ayuda que pueda conseguir, la presión para tomar medidas audaces y una participación ciudadana plena.

Ser neutra en carbono implicará el rediseño de muchos sistemas fundamentales, como el transporte, la energía y la alimentación, y la aparición de numerosas oportunidades, tanto a nivel empresarial como en lo social. Convertir la ciudad en verde y brillante significa tener una ventaja competitiva en la nueva economía y en los empleos verdes.

El cambio es una oportunidad de reimaginar como nos gustaría que fuera la ciudad

Edificio sostenible del Environmental learning center en Seattle

Hay varias áreas que están empezando a cambiar considerablemente una vez iniciado este reto. Se trata de una exploración enorme, ya que no todos los caminos que se emprenden conducen al éxito. En este artículo nos vamos a centrar en el plan, describiendo casi una decena de momentos de los de un día habitual que pueden ser distintos en una ciudad neutra en carbono:

Uso del suelo

Ahora, la mayoría de las ciudades están diseñadas alrededor de los coches, y calles, negocios y viviendas se construyen alrededor de las necesidades del vehículo. Pero en una ciudad neutra en carbono, el coche ya no son el rey. Expertos en la materia dicen que la política de uso de suelo y la planeación urbanística debe hacerse teniendo a las personas en la mente, de manera que estén cerca de las personas a las que quieren ver, de los bienes y servicios que necesitan para vivir y trabajar.

Transporte

La mayoría de personas emplean grandes cantidades de tiempo en sus coches (y en Seattle, los coches son la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero). Pero en este tipo de ciudades, las innovaciones en el transporte van a ayudar a conseguir que un mayor número de personas lleguen a sus lugares de destino de una forma más eficaz.

Agua

Al igual que pasa con la energía, rara vez nos paramos a pensar de dónde viene el agua, cómo llega a nuestros grifos o donde va una vez que se va por el fregadero. Rara vez pensamos sobre el agua que se necesita para producir nuestros alimentos y bienes de consumo. Pero en una ciudad neutra en carbono, es importante tener información sobre los recursos y el acceso a ellos, así como utilizar este preciado recurso ecoeficazmente.

Alimentación

La mayoría de nosotros utiliza el coche para ir a los supermercados. Los alimentos que se venden en ellos han viajado miles de kilómetros para acabar en sus estantes y poco sabemos sobre los recursos empleados en producirlos. En las ciudades verdes y brillantes se apuesta por vivir tan cerca de los productores que podamos ir andando a comprarlos. Los expertos opinan que, con excepción de unos pocos productos internacionales, la mayoría de los alimentos disponibles vendrán de las explotaciones cercanas, y que cada vez más gente va a producir sus propios alimentos.

Consumo

Para reflexionar: la mayoría de productos tienen una vida útil de 30 minutos a 3 años. Gran parte de estos productos termina finalmente en los vertederos. En una ciudad ecointeligente, el diseño basado en el paradigma cradle to cradle (de la cuna a la cuna) crea productos pensando siempre en su próximo uso. Lo importante es la vida útil de los productos, que sean menos tóxicos y que puedan ser arreglados y compartidos.

Justicia

Ocurre a menudo que algunas personas en nuestra comunidad son olvidadas o abandonadas. Pero en la ciudad del futuro es esencial incluir y apoyar a todo el mundo. La igualdad es una parte esencial de la creación de sostenibilidad. Los estudios dicen que los que son cuidados y respetados son capaces de pensar más allá de sus necesidades básicas, y tienen la energía y la motivación necesarias para cuidar de sí mismos y de otros.

Residuos

Los residuos los producimos todas las personas, cosa que nos afecta poco en nuestro día a día. Tiramos envases, alimentos, baterías y tecnología obsoleta … Pero en la ciudad neutra en carbono, necesitamos que todo esté diseñado para renacer como algo nuevo o sea capaz de biodegradarse.

Negocios

Ganar dinero es el único propósito de cualquier empresa, y cuanto más, mejor. En las ciudades ecointeligentes, empresarios y ejecutivos tienen en cuenta el triple balance: personas, Planeta y beneficios. El éxito no se mide sólo por la cantidad de dinero que la compañía puede generar, pero sino también por lo que hace por la gente y los lugares donde opera. Y eso, los consumidores lo tenemos en cuenta.

Educación cívica

En nuestro días, los ciudadanos nos sentimos desenganchados de la política. Tenemos la sensación de que con nuestro voto elegimos al menos malo. Sin embargo, debemos aspirar a que aparezcan personas que hagan funcionar nuestras ciudades con estos nuevos paradigmas. Es necesario que los ciudadanos se involucren y el sistema sea más transparente.

Como podemos ver, éstas son cuestiones que pueden beneficiar tanto a las ciudades que se marcan como objetivo ser neutras en carbono como a las que no lo han anunciado pero trabajan por ser cada vez más ecointeligentes.

Y en tu ciudad, ¿se están dando pasos para que sea verde y brillante?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

Esta entrada tiene 0 comentarios

  1. En mi ciudad han puesto un tranvía y lo han pintado de verde …

  2. A tener en cuenta el control de la emisión de gases de efecto invernadero en la ciudad de Seattle. Enhorabuena a Ecointeligencia

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cerrar menú