¿Conoces las megatendencias globales de 2021?

Cuando hablamos de megatendencias globales nos referimos a una serie de fuerzas macroeconómicas y geoestratégicas que inciden de manera importante en la configuración de nuestro futuro y que afectan a gran parte de la población del Plantea durante un largo periodo de tiempo.

El aumento de la población mundial condiciona las megatendencias de 2021

Dentro de estos fenómenos que actualmente detectamos, y cuyos efectos son difícilmente evitables, encontramos que todos están relacionados con alguna vertiente de la sostenibilidad, de una manera más o menos directa.

Conocer cuáles son estas fuerzas globales y sus implicaciones nos puede ayudar a aprovechar las importantes oportunidades que suelen surgir, y a adelantarnos a los posibles riesgos que haya que mitigar, cuando nos ponemos a diseñar e implementar las estrategias de nuestras organizaciones.

Las megatendencias más relevantes que detectamos en estos momentos, y que a las que se les estima un elevado potencial de impacto, se pueden agrupar los siguientes 5 grandes bloques

1. Cambios sociales y demográficos

Se estima que la población mundial se va a incrementar en unos 1.000 millones de habitantes de aquí a 2030, al mismo tiempo que en el mundo desarrollado aumenta la esperanza de vida y se reduce la tasa de natalidad, lo que va a acentuar el envejecimiento de su población.

Este desequilibrio demográfico incentivará los movimientos migratorios, provocando que la población joven y desfavorecida busque trabajo en las regiones más prósperas.

Por ejemplo, se espera para 2030 que en Europa más del 23% de la población tenga más de 65 años, frente al 12% de Asia o el 4% de África

Esta inversión de la pirámide de población va a obligar a cambios estructurales en la forma de trabajar, alargando la vida laboral de las personas. Este envejecimiento supondrá además un reto en términos sociosanitarios, que requerirá de un aumento importante de eficiencia en los sistemas asistenciales.

También hay que tener en cuenta que  la creciente incorporación de la mujer al mercado laboral, especialmente a posiciones de responsabilidad, así como una mayor diversidad en las organizaciones y empresas, nos pueden permitir atraer y retener talento y, en última instancia, aumentar la productividad en los términos que vamos a requerir.

2. Urbanización acelerada

Como hemos comentado en otras ocasiones, nuestras ciudades albergan ya a más de la mitad de la población mundial, esperándose que a llegue a 2/3 en 2050.

Este aumento de la urbanización va a provocar importantes transformaciones económicas y sociales, requiriendo que las ciudades impulsen el desarrollo, faciliten la innovación y contribuyan al incremento de la productividad y a la reducción de la pobreza, como responsables de la concentración de la actividad económica, en términos de comercio, de servicios e infraestructuras y de transporte.

Por estos motivos, la urbanización puede entenderse como una potente fuente de oportunidades, sin descuidar la atención a las desigualdades que se pueden producir entre sus habitantes, la aparición de mayores niveles de contaminación y degradación medioambiental, y sin descuidar la sostenibilidad de los modelos de producción y de consumo de recursos.

Es importante recalcar que la movilidad dentro de las urbes deberá cambiar a un modelo mucho más sostenible, que debe satisfacer las necesidades crecientes de la población de estos entornos, a la vez que se garantiza el acceso a los servicios, se optimiza el uso de recursos y se minimizan los impactos en el entorno.

Esto requerirá el desarrollo de nuevas infraestructuras que permitan esta gestión sostenible con el concurso de tecnologías habilitadoras digitales (THD) relacionadas con el modelo de smart city.

3. Cambio climático y escasez de recursos

La emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, que es el factor más determinante del calentamiento global, se ha incrementado a un ritmo anual del 1,3% desde 2010.

Los datos no mienten y la última década ha sido la más cálida de la historia, con 2020 ocupando el primer puesto en el ranking anual

No podemos negar que la tendencia es preocupante, y si no hacemos algo rápido y radical, la temperatura media se va a incrementar entre 3 y 5°C a finales de este siglo, con consecuencias devastadoras para nuestra presencia en el Planeta.

También la Tierra pone a nuestra disposición una disponibilidad limitada de recursos naturales. Por ejemplo, únicamente el 3% de toda el agua es dulce, y menos del 25% de la superficie es apta para cultivos.

En cuanto a los recursos energéticos fósiles, se calcula que las reservas de petróleo y gas permitirían satisfacer la demanda durante medio siglo y que a este ritmo de consumo, la disponibilidad de la mayoría de minerales va a agotar en unas pocas décadas.

La minería es una actividad intensiva en uso de recursos

Otro factor que no podemos olvidar es el aumento de la población mundial que provocará que la demanda de agua, alimentos y energía se incremente significativamente.

Así, va a ser imprescindible un cambio de modelo económico y productivo, abandonando de manera decidida la economía lineal imperante, para que el uso de los recursos sea racional, eficaz, eficiente y compatible con un estilo de vida sostenible.

4. Cambios en el poder económico mundial

Hasta el momento, el liderazgo económico se ha concentrado en Europa y Norteamérica. Sin embargo, la globalización ha provocado que emerjan regiones que pueden liderar la economía tanto en Asia como en Latinoamérica.

Para 2030, 8 de las 15 economías más importante serán países de los que consideramos emergentes, como sería el caso de India, Brasil, Rusia o Indonesia.

Europa va a perder peso en la economía mundial, y para 2050 podría tener un peso muy inferior al de China o India.

Las actuales economías desarrolladas mantendrán sus niveles de ingresos y, en general, seguirán ofreciendo mercados accesibles y de bajo riesgo, pero la competencia con las economías emergentes será cada vez más fuerte.

5. Avance en la digitalización

Actualmente estamos inmersos en una transformación digital que va a tener importante consecuencias en el modo que hacemos las cosas en todos los sectores de actividad yen casi todos los ámbitos de nuestra vida.

El uso masivo de tecnologías habilitadoras digitales (THD) como son los dispositivos móviles, la computación en la nube, la inteligencia artificial, el Internet de las cosas, la robótica, la realidad aumentada, la fabricación aditiva, los drones, el 5G o el gemelo digital se están convirtiendo en algo común y que tendrán importantes implicaciones en el desarrollo de la industria y de los modelos de negocio.

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En lo relativo a la energía, también se asistimos a un cambio sustancial en la generación, distribución y almacenamiento de electricidad, a la espera de que podamos abandonar el uso dominante de los combustibles de origen fósil.

Esta innovación tecnológica acelerada nos está llevando a un nuevo modelo económico y social hiperconectado e hiperautomatizado que supone sin duda una enorme oportunidad para aumentar la productividad y el bienestar de los usuarios, trabajadores y consumidores, pero que también conlleva superar algunos desafíos.

También es importante indicar que estas THD están llamadas a ser herramientas fundamentales para poder abordar los retos planteados por el resto de megatendencias enumeradas para conseguir un modelo económico sostenible y un estilo de vida responsable con el Planeta.

¿Te gustaría añadir alguna otra megatendencia?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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