La inteligencia artificial puede acelerar la transición hacia la economía circular

Durante los últimos 200 años, el ser humano ha desarrollado una impresionante economía industrial que ha proporcionado una prosperidad sin precedentes. El resultado de nuestra inteligencia colectiva, la economía actual, ha sido construida a largo de muchos años de mejora gradual, impulsada en gran medida por las nuevas tecnologías.
Inteligencia Artificial en la Economía circular: robot en la agricultura
Sin embargo, este sistema necesita ya un cambio para que podamos sostener el rápido crecimiento, que demanda (y va a demandar) la clase media mundial, sin que se vea sobrepasado por los (más que visibles) impactos negativos económicos, ambientales y sociales.
Una economía circular, en la que el crecimiento se desacopla gradualmente del consumo de los recursos (finitos, por su naturaleza), ofrece una respuesta adecuada al tamaño del desafío.
Sus principios son abordar mediante el diseño sostenible tanto los desperdicios que generamos como la contaminación que producimos, mantener en uso todo el tiempo que podamos materiales y productos, aplicar la sabiduría de los sistemas naturales.
La ventaja de este enfoque es sustancial y determinante. Por ejemplo, investigaciones recientes muestran que la implantación de una economía circular en Europa puede crear un beneficio neto de 1,8 billones de euros antes de 2030, abordando desafíos relacionados con los recursos, creando puestos de trabajo, estimulando la innovación y generando beneficios ambientales.

Los desafíos e impactos negativos del modelo económico actual son innumerable y acumulativos, creciendo a la misma vez que lo hace la economía global, la cual podría duplicarse en los próximos 20 años

Es más que evidente que necesitamos nuevas aproximaciones y soluciones para acelerar la transición hacia un modelo ecointeligente. Nuevas tecnologías, incluidos procesos de aprendizaje más rápidos y ágiles con ciclos iterativos de diseño, creación de prototipos y retroalimentación de comentarios, van a ser necesarias para la compleja tarea de rediseñar los aspectos clave de nuestra economía.
La Inteligencia Artificial (IA) puede jugar un papel importante en hacer posible este cambio sistémico. IA es lo que se conoce como un habilitador tecnológico dentro de la Cuarta Revolución Industrial o Industria 4.0, y se ocupa de modelos y sistemas que realizan rasgos generalmente asociados a la inteligencia humana, como pueden ser el razonamiento y el aprendizaje.
Ejemplo de esquema de algoritmo IA
IA busca complementar las habilidades de las personas y expandir sus capacidades. Permite a los seres humanos aprender más rápido de los comentarios, tratar de manera más efectiva la complejidad, y comprender mejor la cantidad inmensa de datos que tenemos a nuestra disposición.
Desde hace poco crecen las iniciativas que exploran las posibilidades de la IA para crear nuevas oportunidades para abordar algunos de los retos importantes, como es el caso de cómo la inteligencia artificial puede acelerar la transición hacia la economía circular.
Esto puede llevarse a cabo en 3 vías principales de trabajo:

  1. Diseñar de modo circular materiales, componentes y productos .- IA puede mejorar y acelerar el desarrollo dando lugar a nuevos materiales, componentes y productos aptos para una economía circular, todo ello por medio de procesos de diseño asistido iterativo que puede emplear el aprendizaje automático para lograr pruebas y prototipos más rápidos.
  2. Operar modelos de negocio circulares .- IA puede amplificar la fuerza competitiva económica de los modelos de negocio circulares, como puede ser ofrecer producto como servicio (servitización) y el alquiler. Combinando en tiempo real y datos históricos de productos y usuarios, IA puede ayudar a aumentar la circulación de productos y la utilización de activos a través de precios adecuados y predicción de demanda, el mantenimiento predictivo, la gestión inteligente de los inventarios.
  3. Optimizar la infraestructura circular.- IA puede ayudar a construir y mejorar la infraestructura de la logística inversa necesaria para cerrar el ciclo en productos y materiales mejorando los procesos para clasificar y desmontar productos, reacondicionar componentes y reciclar materiales.

Son numerosas las aplicaciones de estas tendencias en los distintos sectores de actividad pero hay 2 que destacan: agricultura y alimentación, y la electrónica de consumo. Son ejemplos, uno centrado en el ciclo biológico (Biosfera) y el otro en el ciclo técnico (Tecnosfera), que resaltan el potencial de la IA para potenciar la circularidad de una amplia gama de actividades económicas.
Se estima que el valor que puede proporcionar la IA ayudan a reducir el desperdicio alimentario en una economía circular es de unos 127 mil millones de dólares al año en 2030.
Esto se logra por aprovechando oportunidades en distintas etapas, como el cosechado, el procesado, la logística y el consumo. Aplicaciones específicas pueden ser: usar el reconocimiento de imágenes para determinar cuándo la fruta está lista para recoger, combinar la oferta y demanda de alimentos de manera más efectiva, y potenciar la valorización de los subproductos alimentarios.
Inteligencia Artificial en la Economía Circular y su aplicación en el sistema alimentario
En lo que respecta a lo que puede aportar la IA en acelerar la transición hacia una economía circular en la electrónica de consumo es de hasta unos 90 mil millones de dólares al año en 2030.
Aquí surgen aplicaciones como la selección y diseño de materiales especializados, la extensión de la vida útil de la electrónica a través del mantenimiento predictivo, y la automatización y mejora de la infraestructura de reciclaje de los residuos electrónicos mediante la combinación de reconocimiento de imagen y de la robótica.
Las similitudes esenciales entre las oportunidades en estos 2 sectores de actividad sugieren que las oportunidades para la inteligencia artificial para desbloquear valor en una economía circular no son específicas de cada sector o industria.
Combinar el poder de la inteligencia artificial con la visión de lograr una economía circular representa una oportunidad importante, y hasta ahora sin explotar, para aprovechar uno de los grandes desarrollos tecnológicos de nuestro tiempo, y respaldar así los esfuerzos para conseguir una economía regenerativa, resilente y sostenible a largo plazo.
Crear una conciencia y comprensión más amplias de cómo se puede usar la inteligencia artificial para ayudar a la economía circular será esencial para fomentar las aplicaciones que abarquen, y vayan más allá, las áreas de diseño circular, los modelos de negocio circulares y la optimización de la infraestructura circular.
En última instancia, la inteligencia artificial podría aplicarse a la compleja tarea de rediseñar redes y sistemas completos, como volver a replantear las cadenas de suministro y optimizar la infraestructura global de logística inversa, en cualquier sector de actividad.
Tanto la colaboración entre todas las partes interesadas como el grado de supervisión serán necesarios para respaldar estas aplicaciones sistémicas de inteligencia artificial, asegurando que datos e información puedan compartirse de manera abierta y segura, y que IA se desarrolle y se despliegue de manera inclusiva y justa para todos.
Si te ha resultado interesante este tema puedes profundizar accediendo al informe titulado Artificial Intelligence and the Circular Economy. AI as a tool to accelerate the transition, realizado por la Fundación Ellen MacArthur y Google, y disponible como es habitual en nuestro fondo documental ecointeligente.

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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