La isla que decidió aprovechar sus propios recursos

En la Isla de El Hierro, Gorona del Viento lleva más de una década demostrando que el viento y el almacenamiento hidráulico pueden transformar el suministro eléctrico de una isla aislada.

Gorona del Viento en la isla de El Hierro ofrece una solución donde coinciden recursos renovables, desniveles y una demanda eléctrica pequeña

En esta isla canaria, la combinación de aerogeneradores, depósitos de agua y turbinas ha permitido cubrir toda la demanda eléctrica durante periodos prolongados sin recurrir al diésel.

Sin embargo, los resultados anuales muestran una realidad más compleja, en el que las energías renovables aportaron el 43,6% de la generación insular en 2025.

Mientras se estudian nuevas instalaciones fotovoltaicas y baterías, la experiencia herreña permite analizar tanto los avances como las dificultades técnicas, económicas y ambientales de alcanzar una elevada penetración renovable.

La pregunta, 12 años después de su inauguración, es qué parte de su modelo funciona y qué condiciones permitirían trasladarlo a otros territorios.

1. ¿Cómo funciona la central de Gorona del Viento?

Los sistemas eléctricos insulares afrontan la dificultad estructural de equilibrar producción y consumo sin el apoyo de grandes redes interconectadas.

Y en la isla de El Hierro (Canarias, España), esa responsabilidad recayó históricamente sobre una central de motores diésel alimentada con combustible importado.

Gorona del Viento nació para reducir esa dependencia aprovechando 2 características locales: los vientos alisios y el acusado desnivel de su territorio volcánico.

El proyecto, promovido por una sociedad de participación pública, fue inaugurado en julio de 2014, entrando en funcionamiento ordinario a pleno rendimiento un año después.

La central transforma el viento en electricidad y utiliza parte de esa energía para almacenar agua en altura

Sus 5 aerogeneradores suman 11,5 MW, y cuando producen más electricidad de la que necesita la isla, el excedente puede alimentar 8 grupos de bombeo, de 6 MW en conjunto, que trasladan agua desde un depósito inferior hasta otro superior.

Cuando disminuye el viento, el agua almacenada desciende y acciona 4 turbinas Pelton, capaces de generar hasta 11,32 MW. El depósito superior tiene una capacidad de 380.000 m³ y el inferior, 150.000 m³ útiles.

El almacenamiento permite desplazar energía entre distintos momentos, pero no crearla, pues durante el bombeo y la posterior generación se producen pérdidas.

Además, la central de generación alimentada por diésel continúa siendo necesaria cuando coinciden escasez de viento y reservas hidráulicas insuficientes, o cuando las exigencias de estabilidad y seguridad del sistema requieren generación convencional.

La gestión coordinada de estas instalaciones, bajo rigurosos criterios operativos, resulta tan importante como su capacidad instalada.

2. Construcción, mantenimiento y ampliación

La principal transformación de Gorona del Viento no ha consistido en multiplicar sus aerogeneradores, sino en perfeccionar la explotación y conservar unas infraestructuras sometidas a condiciones exigentes.

Ejemplos de actuaciones de mantenimiento concretas han sido, por ejemplo, las reparaciones anticorrosión de las conducciones hidráulicas, la sustitución de cuerpos de bombas, y la modernización del sistema informático o del sistema eléctrico y de control.

En marzo de 2023, se presentó una propuesta que contemplaba inicialmente 5 MW fotovoltaicos y 5 MW de baterías, con una inversión anunciada de entre 10 y 15 millones de euros.

Fases posteriores planteaban más potencia solar, almacenamiento adicional e hidrógeno

En 2026 avanzó en este sentido con un estudio de viabilidad técnica y económica para una instalación fotovoltaica con almacenamiento, y, paralelamente, se localizaron 561 hectáreas aptas para acelerar el desarrollo renovable, con especial atención a la energía solar.

3. Los resultados: muchos días sin diésel, pero no un año completo

El indicador decisivo para evaluar Gorona del Viento es su aportación a la electricidad anual de la isla.

Existe publicada una serie que permite comprobar avances, retrocesos y dependencia persistente de la generación térmica.

AñoCobertura renovable anual
202041,8%
202148%
202248%
202334,8%
202444,0%
202543,6%

Como se puede observar, la evolución no ha sido lineal. En 2018 se alcanzó el 56,5% anual, y en 2023, en cambio, la aportación cayó hasta el 34,8%.

La disponibilidad del recurso eólico y las condiciones operativas explican parte de esta variabilidad.

Tampoco deben confundirse 3 indicadores distintos: la cobertura renovable en un instante, las horas acumuladas con cobertura íntegra y el porcentaje alcanzado al finalizar el año.

Entre el 13 de julio y el 7 de agosto de 2019, El Hierro encadenó 596,3 horas (casi 25 días) con electricidad exclusivamente renovable.

Por su parte, Gorona contabiliza 413 horas de cobertura íntegra en 2023, 859 en 2024 y 1.049 en 2025. Estos logros no significan que la isla haya prescindido del diésel durante un año completo.

Se estima que en 2025 se evitó el consumo de 5.591 toneladas de combustible y la emisión de 21.551 toneladas de gases de efecto invernadero (GEI).

4. El balance técnico, económico y ambiental

Una investigación publicada en Sustainability en 2023 identificó el rendimiento del almacenamiento y las restricciones de estabilidad eléctrica como aspectos decisivos.

Su simulación, ajustada a datos históricos, estimó una eficiencia hidráulica operativa cercana al 43%, inferior al 62% considerado inicialmente en el modelo.

También concluyó que añadir energía solar y revisar determinados criterios de operación podría elevar la cobertura renovable, siempre que se preserve la seguridad del suministro.

En términos económicos, el proyecto supuso una inversión inicial de aproximadamente 82 millones de euros, y su mantenimiento declarado para 2024 ascendió a 1,72 millones.

La reducción de importaciones energéticas constituye un beneficio evidente, pero cuantificar su rentabilidad global exige considerar inversión, retribución regulada, explotación y combustible realmente desplazado.

La dimensión ambiental también presenta contrapartidas, ya que las instalaciones ocupan suelo y requieren agua para compensar las pérdidas por evaporación.

La declaración ambiental de Gorona registra 77.732 m³ de agua de producción en 2024, procedente de reposiciones vinculadas a las condiciones meteorológicas y, cuando es necesario, al suministro insular de agua desalada.

El caso recuerda que descarbonizar debe ir acompañado de una gestión cuidadosa del territorio y los recursos hídricos.

5. ¿Puede reproducirse el modelo en otras islas?

Gorona del Viento ofrece una solución especialmente interesante donde coinciden buenos recursos renovables, desniveles aprovechables, emplazamientos adecuados y una demanda eléctrica relativamente pequeña.

No obstante, cada proyecto necesita estudiar disponibilidad de agua, biodiversidad, financiación y requisitos de estabilidad.

La isla griega de Icaria dispone desde 2019 de otro sistema que combina 2,7 MW eólicos, bombeo de 3 MW y generación hidroeléctrica. Su configuración aprovecha también aportaciones naturales de agua, por lo que no constituye una réplica exacta.

En Gran Canaria, el proyecto Salto de Chira plantea una escala muy diferente: 200 MW de generación, 220 MW de bombeo y 3,6 GWh de almacenamiento, aprovechando embalses existentes y una desalinizadora.

En redes continentales, por su parte, el bombeo puede complementar interconexiones, baterías y gestión flexible de la demanda.

6. La principal enseñanza de Gorona del Viento

Tras más de una década, El Hierro ha demostrado que un sistema aislado puede funcionar durante periodos prolongados exclusivamente con renovables y reducir sustancialmente su consumo de combustibles fósiles.

También ha demostrado que disponer de suficiente potencia renovable instalada no garantiza, por sí solo, una cobertura anual próxima al 100%.

La siguiente etapa dependerá de combinar nuevas fuentes de generación, almacenamiento y estrategias operativas, sin descuidar los costes ni el impacto ambiental.

Gorona del Viento no proporciona una receta universal, sino que ofrece una experiencia real, con resultados medibles y limitaciones igualmente valiosas para diseñar los sistemas energéticos del futuro.

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible y fundador de ecointeligencia

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