La economía circular en China: ejemplos (3)

En el artículo anterior descubrimos los primeros casos de estudio que mostraban cómo se están poniendo en marcha modelos e iniciativas relacionadas con la economía circular en China.

Bikesharing, modelo circular evolucionado en China

Como todavía quedan fuentes de inspiración, continuamos con otros ejemplos de como la economía china implementa alternativas alejadas del adictivo modelo lineal imperante:

Mobike

El uso compartido de bicicletas no se originó en China, pero la versión que ofrece Mobike tiene características propiamente únicamente chinas, que le han llevado a ser considerada uno de las 4 grandes inventos de la China moderna.

Mobike se lanzó en abril de 2016 y, en un año, sus clientes habían recorrido más de 5.600 millones de kilómetros

Comenzando en su ciudad originaria, Shanghai, la compañía se ha expandido a más de 200 ciudades, incluyendo Santiago de Chile y Manchester en Reino Unido.

La rápida expansión de Mobike se puede atribuir a factores sociales y ambientales, en particular la necesidad de una solución de movilidad urbana que aborde la congestión y la contaminación del aire que afecta a muchas ciudades chinas.

Sin embargo, los factores clave que han permitido a Mobike expandirse fuera de China, siendo diferente a los esquemas europeos de bicicleta compartida, lo encontramos en su desarrollo tecnológico, que incluye hasta 28 patentes.

La diferencia más significativa es la del estacionamiento sin necesidad de muelle o anclaje, cuestión que lo facilita la tecnología de seguimiento GPS. Así el cliente puede estacionar donde le conviene y localizar bicicletas fácilmente con su teléfono inteligente.

Las bicicletas se contratan escaneando un código QR, que identifica al cliente, desbloquea la bicicleta y carga el precio del servicio por medio de alguna de las muchas opciones de pago con móvil.

Un esquema social de créditos rastrea los hábitos del cliente, recompensando y penalizando los patrones de uso buenos o malos. La tecnología de Internet de las Cosas (IoT) monitorea el estado de la bicicleta y le dice a la compañía cuándo debe repararse o realizarse algún tipo de mantenimiento.

Todo esto se incorpora a la plataforma de Big Data de Mobike para ayudar a predecir la demanda, proporcionando consejos a los clientes, integrándose con otros sistemas de transporte público e incentivando a los usuarios a reservar de forma remota las bicicletas estacionadas.

El uso compartido de bicicletas en China ha experimentado un crecimiento frenético en la última década, alcanzando un punto máximo en 2015 cuando más de 60 empresas operaban en todo el país.

El exceso de oferta de bikesharing ha llevado al abandono de recursos y bienes

La evidencia de exceso de oferta se ha hecho patente por medio de fotos impactantes de montañas de bicicletas dispersas en las aceras y parques de la ciudad.

Esto ha llevado a que en 2017, la mayoría de las pequeñas empresas de alquiler de bicicletas hayan desaparecido, quedado solo 2 empresas que controlan el 90% del mercado.

Y Closet

La ropa es una necesidad cotidiana y, para muchos, un aspecto importante para expresar su personalidad.

Los hábitos de trabajo y socialización de nuestras ciudades exigen una mayor variedad y cantidad de ropa, y los vendedores han respondido ofreciendo ropa más barata siempre a la moda.

El resultado es el incremento de ropa en nuestros armarios en los países desarrollados. Entre 2000 y 2015, las ventas mundiales de ropa se duplicaron de 50 a 100 mil millones de unidades, mientras que al mismo tiempo las tasas de utilización, la cantidad de veces que se usa un artículo en su vida útil, han caído en promedio en un 36%.

Se está comprando más ropa y se están desechando antes

Además, la forma en que se fabrica y usamos esta ropa hoy en día es cada vez más derrochadora y contaminante. Cada segundo, un camión lleno de ropa se lleva al vertedero, representando unos 460.000 millones de dólares desperdiciados anualmente, lo que supone una enorme pérdida de recursos materiales, energéticos y de agua.

Existe una startup con sede en Pekín llamada Y Closet que ofrece un modelo de negocio alternativo para la ropa, que aborda tanto el aumento de la demanda como los hábitos más derrochadores (pronto moda), en especial en lo relativo al ropa para la oficina, de fiesta y específica para bodas.

El mundo de la moda y las soluciones basadas en economía circular

Los clientes de Y Closet pagan una suscripción mensual de 75 dólares, y con ella pueden acceder hasta 30 artículos seleccionados de entre un catálogo de más de 150.000 prendas diferentes.

El modelo de negocio de Y Closet se basa en la tecnología y las alianzas estratégicas. La tecnología móvil vincula a la empresa de ropa con plataformas de comercio electrónico como Alibaba, lo que facilita el flujo de las transacciones.

Los pagos se simplifican a través de las cuentas existentes de Alipay, que también se pueden utilizar para aplicar descuentos de planes de fidelidad y otros beneficios.

Las relaciones estratégicas también han sido vitales, por ejemplo, con marcas de moda como Kenzo y Acne Studios, así como con lavanderías comerciales.

Aunque no todos estamos convencidos de usar ropa de otras personas, lo que si es cierto es que necesitamos otros planteamientos para reducir el despilfarro de recursos.

Política de residuos orgánicos de Suzhou

Los restos de alimentos y otros desperdicios orgánicos representan hasta el 55% de los residuos sólidos que se generan en las ciudades chinas, lo que representa un importante desafío.

Suzhou ha desarrollado su gestión de desperdicios orgánicos

Teniendo claro que la prioridad debe ser evitar que se produzcan residuos en primer lugar, lo siguiente es gestionar de manera adecuada la fracción que resulta inevitable generar.

Los enfoques actuales para abordar el problema, como la incineración o el vertido de residuos, suponen la pérdida de valiosos recursos, requieren espacios de tierra y generan gran cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

A nivel mundial, los responsables de la políticas públicas están comenzando a darse cuenta de que una gestión eficaz de la materia orgánica empieza con un cambio de mentalidad.

Mientras que los residuos biológicos sin tratar pueden ser un peligro, si se clasifican y se procesan por separado, pueden beneficiar a la economía y al medio ambiente.

El gobierno chino ha reconocido la importancia de tratar los residuos orgánicos urbanos y está desempeñando un papel activo en el desarrollo de soluciones ecointeligentes y circulares.

La ciudad de Suzhou es un ejemplo de un programa de recolección y procesamiento de residuos altamente exitoso

Este municipio ha dispuesto que todos los restaurantes envíen sus desperdicios de comida a un procesador designado, Jiangsu Clean Environmental Technology, para asegurar su licencia de apertura para el año siguiente.

Gracias a esta normativa, la ciudad no solo ha aumentado significativamente las tasas de recogida, sino que también ha resuelto el problema de flujos de materias primas hacia las plantas de procesamiento de Jiangsu, que incluyen instalaciones de generación de biocombustibles y de compostaje.

Este proyecto supone una gran cantidad de desafíos, pero los beneficios son numerosos, incluyendo el ahorro de costes y la generación de nuevos ingresos.

En este sentido, Jiangsu ha registrado más de 20 patentes de valorización de residuos, y está empleando los residuos de alimentos para cultivar proteínas de insectos, que luego vende a 1.200 dólares la tonelada, destinadas principalmente para la acuicultura.

Todo esto permite a Jiangsu ser menos dependiente de las subvenciones del gobierno y liderar su campo de actuación.

Este artículo es una traducción libre y adaptada del original realizado por publicado por Vigil Yu, de la Fundación Ellen MacArthur, y titulado Circular economy in China: six examples.

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