¿Quieres regeneración? Empieza por ti mismo

Regenerar un país puede parecer una tarea gigantesca, pero todo cambio colectivo comienza cuando alguien decide implicarse.

La regeneración de España puede parecer una tarea gigantesca, pero todo cambio colectivo comienza cuando alguien decide implicarse

Cuidar nuestro entorno, compartir conocimiento y participar en iniciativas locales son primeros pasos hacia una transformación más profunda.

La campaña que os presentamos propone convertir esa voluntad individual en un proyecto compartido de regeneración sostenible.

Y cuando hablamos de regeneración sostenible, se nos vienen a la cabeza grandes proyectos de restauración forestal, inversiones en energías renovables o políticas para recuperar la biodiversidad.

Sin embargo, la regeneración también empieza por nuestra manera de relacionarnos con el territorio y por las decisiones que tomamos cada día.

Informarnos, revisar nuestros hábitos, apoyar proyectos sostenibles o implicarnos en iniciativas comunitarias son formas de comenzar.

Pero empezar por uno mismo no significa que toda la responsabilidad recaiga sobre las personas: los cambios verdaderamente transformadores necesitan también colaboración, recursos y políticas públicas.

Y motivos para actuar no faltan. España afronta desafíos ambientales como las sequías prolongadas, la degradación de los suelos, los grandes incendios forestales, la dependencia energética y la despoblación rural.

Durante décadas, buena parte del discurso sobre sostenibilidad se ha centrado en reducir emisiones, residuos o consumo de recursos, y, aunque son tareas imprescindibles, tenemos que ir más allá y recuperar la fertilidad de los suelos, restaurar ecosistemas y reforzar la capacidad de los territorios para sostener la vida.

Esa es la perspectiva que propone España puede ser la hostia. Su nombre, coloquial y provocador, cuestiona que cuidar nuestro entorno implique renunciar a la prosperidad.

Y nos recuerda que, aunque la transformación requiere grandes decisiones colectivas, todos podemos contribuir a ponerla en marcha.

1. ¿Qué es «España puede ser la hostia»?

Impulsada por Hope!, la campaña defiende que la regeneración del territorio puede convertirse en un proyecto común, capaz de generar beneficios ambientales, sociales y económicos.

Reúne 10 propuestas en 3 misiones: energía, agricultura y paisajes, y, para cada medida presenta vías de financiación y actuaciones institucionales iniciales.

Se trata, por tanto, de una agenda de propuestas, no de políticas ya aprobadas ni de resultados conseguidos. Aspira a introducirlas en el debate público y reunir apoyos transversales.

Su vocación es descentralizada, de tal manera que vecinos, cooperativas, organizaciones y administraciones pueden adaptar las ideas y actuar.

2. Misión Energía: convertir el sol en prosperidad compartida

La transición energética no consiste únicamente en instalar más paneles solares o aerogeneradores. También importa quién participa en sus beneficios y cómo se integran las instalaciones en el territorio.

Según el Balance Energético de España 2024 del MITECO, la dependencia energética exterior de España fue del 68,4% en 2024. Reducirla mediante electrificación y renovables requiere redes, almacenamiento y planificación.

La primera propuesta, el Fondo Generacional de la Energía, plantea que el Estado participe con un 30% en nuevas plantas renovables y de almacenamiento.

Los rendimientos de esa inversión podrían contribuir a financiar vivienda pública, rehabilitación energética y, a largo plazo, pensiones

La segunda, Renovables por la Regeneración, pretende integrar praderas autóctonas, setos, charcas y refugios de fauna en los parques energéticos, con apoyo de entidades de custodia del territorio. Su eficacia dependería del diseño y seguimiento de cada instalación.

Por último, Energía que deja riqueza en el territorio propone utilizar parte de los impuestos municipales asociados a estas instalaciones para impulsar comunidades energéticas de propiedad local. La generación limpia dejaría así más beneficios locales.

3. Misión Agricultura: devolver la vida a nuestros suelos

Un suelo fértil no es solo un soporte para los cultivos: alberga organismos, almacena carbono, facilita la infiltración del agua y contribuye a sostener las cosechas.

La agricultura regenerativa agrupa prácticas como mantener cubiertas vegetales, diversificar cultivos, reducir las perturbaciones innecesarias del suelo e integrar adecuadamente la ganadería.

Su objetivo es mejorar el funcionamiento del agroecosistema, y los resultados dependen del contexto, de ahí la importancia del asesoramiento y la evaluación.

El Plan Nacional de Agricultura Regenerativa fija una meta ambiciosa: alcanzar 6 millones de hectáreas de producción ecológica en 2030, de las cuales el 80% aplicaría prácticas regenerativas.

Son objetivos de la campaña, no previsiones oficiales. Como referencia, el Ministerio de Agricultura contabilizó 2.944.941 hectáreas ecológicas en 2024, equivalentes al 12,31% de la superficie agraria útil.

Cultivo planeado según las criterios de la permacultura

Para facilitarlo, propone fincas demostrativas, asesoramiento, biofertilizantes, seguros de transición y compras públicas. Así busca repartir los riesgos del cambio.

La segunda medida, el sello Ecorregenerativo / ECO+, añadiría criterios verificables de salud del suelo y biodiversidad a la certificación ecológica.

Se presenta como una etiqueta pública futura que ayudaría a evitar afirmaciones ambientales vagas y a reconocer el esfuerzo de los productores.

4. Misión Paisajes: restaurar la naturaleza y revitalizar el territorio

Un bosque diverso, una vía pecuaria conectada y un suelo capaz de infiltrar lluvia pueden formar parte de una misma estrategia territorial.

La tercera misión conecta prevención de incendios, biodiversidad, agua y oportunidades rurales mediante 5 propuestas complementarias.

  1. Bosques vivos apuesta por transformar progresivamente masas forestales homogéneas en paisajes más variados, con especies autóctonas y mosaicos de vegetación. Puede limitar la propagación del fuego, sin eliminar el riesgo.
  2. Cañadas vivas propone recuperar los 125.000 kilómetros de vías pecuarias que identifica el plan y mejorar su continuidad con pasos de fauna. Las rutas también pueden reforzar la trashumancia y el turismo de naturaleza.
  3. La Ley de Herbivoría plantea reconocer y extender el pastoreo de conservación, incluidos grandes herbívoros en libertad o semilibertad donde resulte apropiado. Al consumir parte de la vegetación, pueden ayudar a gestionar combustible forestal. Exigiría estudios ecológicos y sociales.
  4. El Plan Nacional de Siembra de Agua recuperaría acequias tradicionales, zanjas de infiltración y otras técnicas para favorecer que la lluvia penetre en el terreno, junto con soluciones inspiradas en procesos naturales. Busca favorecer la infiltración y el almacenamiento natural.
  5. Estas actuaciones encontrarían un marco de coordinación en los Consejos biorregionales, integrados por población local, administraciones y especialistas. Un Cuerpo Civil de Regeneración ejecutaría proyectos y ofrecería, según la propuesta, hasta 20.000 oportunidades de empleo al año, especialmente para jóvenes.
Ejemplo de bosques del mundo: Acebo, Cáceres, España

5. De las propuestas a la acción colectiva

Ningún plan de restauración de ecosistemas funciona únicamente desde un despacho. Requiere conocer cada cuenca, monte o comarca; escuchar a quienes viven allí; y mantener las actuaciones durante años.

Por eso, se concibe la campaña como un plan de código abierto: materiales, relatos y propuestas que organizaciones y ciudadanos pueden adoptar y adaptar.

La plataforma pretende conectar acciones locales, desde jornadas de restauración hasta iniciativas para recuperar el agua o promover comunidades energéticas.

La participación social aporta conocimiento del territorio y continuidad, pero no sustituye a las obligaciones públicas

Convertir las propuestas en resultados exige financiación, coordinación administrativa, criterios científicos, evaluación transparente y acuerdos duraderos.

6. ¿Por qué ecointeligencia se suma a la iniciativa?

Es fácil adivinar que ecointeligencia se ha adherido a «España puede ser la hostia» como muestra, una vez más, de su compromiso con la divulgación de soluciones que vinculan sostenibilidad, regeneración ecológica y bienestar social.

Esta adhesión encaja con una trayectoria dedicada a explicar los desafíos ambientales desde el conocimiento y el pensamiento crítico.

Difundir iniciativas de este tipo ayuda a abrir conversaciones sobre cómo combinar innovación, restauración de ecosistemas y prosperidad compartida, sin confundir aspiraciones con logros.

La información rigurosa es también una forma de participación, ya que permite valorar propuestas, plantear preguntas y contribuir a que su aplicación responda a las necesidades reales del territorio.

7. La regeneración como proyecto compartido

La sostenibilidad en España necesita reducir daños, pero también recuperar lo que hemos deteriorado.

Hacerlo puede favorecer la resiliencia de los pueblos, la calidad de vida y la salud de los ecosistemas, y no ocurrirá automáticamente ni de la misma manera en todos los lugares.

«España puede ser la hostia» invita a imaginar ese horizonte desde medidas concretas y cooperación.

El verdadero reto será convertir la energía social en actuaciones contrastables, inclusivas y sostenidas en el tiempo.

Porque la regeneración puede empezar por uno mismo, pero solo alcanzará todo su potencial si somos capaces de construirla entre todos.

Antes de opinar, te invitamos a conocer las propuestas y las formas de participar en la web oficial de la campaña: puedeserlahostia.es

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible y fundador de ecointeligencia

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