¿Por qué vemos ahora tantos anuncios de coches eléctricos?

Desde hace unos meses venimos observando que la siempre abundante publicidad de automóviles, presente en todos los medios convencionales y digitales, se está centrando principalmente en mostrar su oferta de modelos eléctricos en sus distintas variantes: desde los híbridos ligeros (que son más bien una opción de lavado verde) pasando por los híbridos enchufables, para terminar en las opciones de eléctricos puros.

Cada vez son más frecuentes los anuncios de coches eléctricos

Quizás no lo sepas pero en el ámbito de la Unión Europea tenemos vigente desde principios de 2020 una ley que limita las emisiones de cada fabricante a 95 g/km de CO2, y que sin ánimo de exagerar está alterando la industria europea del automóvil.

Dado que el transporte es responsable de más del 30% de las emisiones de CO2 en la UE, de las cuales el 72% proviene del transporte por carretera, la Unión Europea se ha comprometido a disminuir las que provienen del transporte un 60% por debajo de los niveles de 1990 para 2050.

Partiendo de la circunstancia de que la eficiencia en el consumo de combustible en los coches nuevos avanza muy lentamente (subiendo en algunos años), la Unión Europea con el ánimo de aumentar el ritmo de reducción de estas emisiones contaminantes aprobó un nuevo marco normativo para reducir las emisiones de CO2 de los nuevos vehículos que se matriculen.

Además de aumentar la eficiencia de los vehículos, hay otra forma de reducir las emisiones de CO2 de éstos que consiste en cambiar el combustible o fuente utilizada.

En la actualidad, la mayoría (52%) de los automóviles en Europa usan gasolina, pero la electricidad cada vez es más popular

Aunque todavía suponen un 1,5% en el mercado, el número de vehículos eléctricos registrados en la Unión Europea crece constantemente

La nueva normativa busca garantizar que a partir de 2030 los turismos nuevos van a emitir, de media, un 37,5 % menos de CO2, con respecto a los niveles de 2021.

Con la intención de alcanzar este objetivo de manera gradual, la media de emisiones de CO2 de los turismos nuevos matriculados en la UE tendrá que haberse reducido en un 15% de aquí a 2025 y en un 37,5 % de aquí a 2030, en comparación con los límites de emisiones vigentes en 2021. Las emisiones de CO2 de las furgonetas nuevas tendrán que reducirse en un 15% de aquí a 2025 y en un 31% de aquí a 2030.

Se trata de objetivos generales para todo el parque automovilístico de la UE. Así, el objetivo de reducción del CO2 se repartirá entre los fabricantes en función de la masa media de su parque de vehículos.

También se ha acordado un mecanismo para incentivar la venta de vehículos de emisión cero y de bajas emisiones, como los turismos totalmente eléctricos o los vehículos híbridos enchufables.

El escenario es el siguiente: si un fabricante alcanza determinados índices de referencia, se le recompensará con unos objetivos de CO2 menos restrictivos. Los índices de referencia serán del 15 % para turismos y furgonetas en 2025 y del 35 % para turismos y del 30 % para furgonetas en 2030.

Esta norma europea, conocida como 2019/631, se puede considerar como un punto de no retorno para la industria del automóvil en Europa, no sólo porque esta tasa de 2025 multiplica por 10 la proporción actual de coches electrificados, sino porque hay previstas multas que harán que vender coches que emitan mucho CO2 deje de ser económicamente viable para la mayoría de los fabricantes.

Además, detrás de esta norma de emisiones para los coches no sólo está la intención de ayudar al clima descarbonizando el transporte, sino que se persigue también posicionar la industria europea como líder en movilidad sin emisiones.

Partimos de una situación en la que en los últimos años las matriculaciones en Europa se habían inclinado hacia la gasolina en detrimento del diésel, sumado a la tendencia a vender cada vez más SUV (Sport Utility Vehicle, o en castellano, Vehículo Utilitario Deportivo), que son más pesados, por lo que las emisiones medias de CO2 de los coches europeos han ido en aumento en los últimos 3 años.

Esto va a provocar que sea necesario un esfuerzo adicional para reducir estas emisiones medias y aunque los principales fabricantes ya disponían de modelos híbridos y eléctricos (algunos más que otros) parece que no se habían tomado suficientemente en serio el desafío que se les ha venido encima, dejando en un segundo plano el desarrollo de las baterías y de los motores eléctricos, mercado de componentes que actualmente domina China.

Para orientar a los fabricantes, además de los incentivos, se han dispuesto un catálogo de sanciones que se cierne sobre los fabricantes menos preparados.

La electrificación de los vehículos de transporte es un área en desarrollo

Para calcular la sanción a los grupos automovilísticos que se pasen de esa media de 95 g/km de CO2, esa misma cifra se multiplicará por el número de gramos de CO2 en exceso y, a continuación, por todos los coches vendidos en el continente durante un año.

Cálculos recientes con datos de 2018 estiman las multas a pagar en unos 34.000 millones euros, que engrosarían el presupuesto de la Comisión Europea, y algunos fabricantes deberían afrontar una sanción superior a 2.000 euros por cada unidad que comercialicen

Otra consideración de esta norma es que beneficia a los vehículos que puedan equipar grandes baterías, porque los híbridos son los únicos que consiguen homologar emisiones menores de 95 g/km de CO2 y los enchufables, los únicos que se quedan por debajo de los 50 g/km de CO2.

De esta manera, desde enero, vender automóviles híbridos enchufables es doblemente interesante, porque cualquier vehículo que emita menos de esos 50 g/km de CO2 cuenta doble para hacer la media. ¡Ahora entiendes el porqué de este aluvión de anuncios de automóviles híbridos y eléctricos!

Además, a partir de 2021, la norma europea 2019/631 obliga a tener sólo en cuenta la cifra de emisiones obtenida en ciclo WLTP y hay un elevado porcentaje de coches a la venta que empezará a penalizar en 12 meses.

En definitiva, todo este nuevo marco regulatorio en la Unión Europa lleva al consumidor interesado en adquirir un vehículo en próximas fechas que daba estar muy atento a cómo cambian las ofertas, porque éstas pueden variar mucho de un mes a otro dependiendo de cómo los fabricantes van cumpliendo estos límites de emisiones.

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

Esta entrada tiene un comentario

  1. Harry CacHarrytos

    Lo que no veo es un aumento de enchufes por la calle ni electrolineras por las carreteras.

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