6 pasos para introducir la neutralidad climática en tu empresa

Seguro que ha llegado hasta ti la importancia de que las empresas consigan ser neutrales climáticamente con respecto a sus propias operaciones. Este ambicioso objetivo impulsado por organizaciones y comunidades, como pueden ser la Unión Europea, se traslada a la esfera de la empresa lo que provoca movimientos sostenibles dentro de las compañías.

La neutralidad climática es una apuesta de la empresa por ser sostenible

Recordemos que se entiende por neutralidad climática la consecución de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) netas iguales a cero equilibrando la cantidad de GEI liberados a la atmósfera con una cantidad equivalente retirada de la atmósfera o fijada por vegetación o adquiriendo créditos de carbono.

Quizás hayas oído hablar de la neutralidad de carbono, o neutro en carbono, en el contexto de procesos asociados con la emisión de CO2, como transporte o producción de energía empleando combustibles fósiles. Todo ello está relacionado y forma parte de la misma aspiración.

Así, las primeras empresas que unieron al reto han empezado a obtener resultados ligados a cuestiones como la reducción de sus emisiones directas de gases de efecto invernadero (GEI) y a ahorros procedentes de la utilización de energías renovables o a la implantación de sistemas ecoeficientes.

Ante este escenario, muchas de las empresas que quieren aspirar a esta neutralidad climática se encuentran desbordadas y desorientadas ante este enorme reto, pero que sin duda es asequible, incluso para las Pymes.

Un primer paso imprescindible para conseguir una economía baja en carbono es que las empresas se alineen con el escenario climatológico de limitación del incremento de temperatura a 1,5°C contemplando en el Acuerdo de París (COP21) de 2015.

Esto da lugar a que las compañías, independientemente de su tamaño, empiecen a definir e incorporar objetivos basados en evidencias científicas en sus planes estratégicos, afectando tanto sus planteamientos y relaciones internas, como a su cadena de valor y terceros involucrados.

Una vez nuestra estrategia ya recoge esta necesidad de ser neutrales climáticamente, podemos diseñar e implementar planes relacionados con las siguientes cuestiones:

1. Reducir las emisiones

Para ello debemos adoptar metodologías para conocer las distintas huellas de nuestra empresa para, después de analizarlas, adaptar los objetivos a estas conclusiones y trabajar en la reducción de estas emisiones.

Éstas pueden ser emisiones directas, las producidas en instalaciones y activos gestionados por nosotros, o indirectas, que son consecuencia de nuestras actividades, pero que ocurren en fuentes que son propiedad de o están controladas por otras organizaciones.

2. Comprometerse con las energías renovables

Iniciar o potenciar el camino en la inversión en energías renovables con el horizonte de suministren la totalidad de nuestras necesidades de consumo de energía.

Además, se puede aspirar a ofrecer nuestros excedentes renovables en los principales mercados energéticos.

3. Aumentar la eficiencia en el uso de la energía

Identificar áreas de mejora en el campo de la eficiencia energética para poner en marcha planes que produzcan ahorros económicos y en emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Estas oportunidades ecoeficientes pueden ser acompañadas de auditorías que acrediten las acciones implementadas en nuestras instalaciones.

4. Invertir en compensaciones de carbono

Cuando sea necesario se puede adoptar un enfoque complementario seleccionando actividades de compensación en sintonía con los planes y valores de nuestra compañía y que cubran aquellas emisiones que no han sido posible eliminar.

5. Apostar por políticas sostenibles

Unir nuestras fuerzas en movimientos e iniciativas que ayuden a impulsar esfuerzos a favor de las distintas vertientes de la sostenibilidad (económica, social y medio ambiental) en nuestros ámbitos de influencia (local, regional, nacional o internacional).

6. Promover una economía más baja en carbono

Para ello será necesario que desde nuestra empresa aboguemos por el desarrollo de políticas y normativas en relación a la energía y el clima.

También es importante trabajar con nuestros empleados en planes de reducción que emisiones que afecten a sus actividades diarias, de tal manera que este objetivo no quede circunscrito a la dirección de la compañía, y los trabajadores se conviertan en verdaderos embajadores de esta transición.

El talento apuesta por la sostenibilidad de las actividades empresariales

Trabajar en esta propuesta de áreas para que nuestra empresa alcance la neutralidad climática nos permitirá construir los cimientos de un cambio sostenible a largo plazo que ofrece un valor diferencial a clientes, trabajadores, socios, proveedores, y a toda la comunidad.

Durante los próximos años veremos como cada vez más compañías se centrarán en reducir de manera decidida las emisiones necesarias para prevenir los peores impactos del cambio climático, usando todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición: energías renovables, eficiencia energética, tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), economía circular y finanzas responsables.

¡Muchos de nosotros esperamos con orgullo que nuestras empresas lideren esta nueva economía baja en emisiones y dejar de ver el futuro como una amenaza!

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

Esta entrada tiene un comentario

  1. Manuel R.

    Buenos días,

    Primero me gustaría destacar la necesidad de seguir fomentando este tipo de artículos concienciatorios.

    Pienso que actualmente la sociedad se está centrando mucho en el desarrollo de tecnologías orientadas a facilitarnos el día a día pero se está olvidando el origen y la necesidad de invertir en gases de efecto invernadero a través de minería, transporte, quema de combustible, etc., para satisfacer tan altas exigencias de la sociedad.

    Me gustaría añadir desde lo que conozco, ya sea por estudios o por experiencia, que existe una corriente emergente que pretende fomentar el desarrollo sostenible a nivel local y ciudadana.

    Esta nueva corriente viene de la mano del Pacto de Alcaldes (https://sustant.es/renovacion-de-los-objetivos-del-pacto-de-alcaldes/ os dejo el link por si alguien quisiera leer sobre el tema más en profundidad). El Pacto de Alcaldes es una ambiciosa coalición global de alcaldes y funcionarios locales comprometidos a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la realización de metas y planes públicos con un seguimiento bianual que debe registrarse mediante inventarios de emisiones estandarizados a nivel internacional. A través de esta iniciativa, las ciudades se posicionan para alcanzar los mismos compromisos propuestos por las negociaciones climáticas internacionales.

    Espero que os sea interesante,
    Un saludo

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