La oportunidad de repensar los plásticos en la economía circular (1)

En la actualidad, el plástico se ha convertido en algo que nos encontramos en cualquier sitio, combinando propiedades y funcionalidad a un bajo coste, lo que ha llevado a que multiplique su presencia por 20 en los últimos 50 años y se estima que se duplique nuevamente en los próximos 20 años.
La oportunidad de repensar los plásticos en la economía circular

Todos nosotros, en todas partes y todos los días entramos en contacto con algún tipo de plástico

Si bien ofrece muchos beneficios, la relación de la economía lineal con los plásticos tiene inconvenientes que cada día son más evidentes y más difíciles de sobrellevar.
Por ejemplo, después de un primer uso muy corto, el 95% del plástico utilizado para embalaje, y valorado de 80.000 a 120.000 millones de dólares, se pierde en el modelo económico actual.
Y, ¿qué pasaría si definiéramos una nueva visión sobre los plásticos inspirada en la economía circular? En este nuevo planteamiento, evidentemente, los plásticos nunca se convertirían en residuos, estando incorporados en ciclos cerrados virtuosos ya sea como nutriente biológico (Biosfera) o como componente técnico (Tecnosfera).
Los materiales se deben integrar en los ciclos biológicos o técnicos
El objetivo de esta Nueva Economía del Plástico es proporcionarnos un mejor sistema económico y ambiental mediante la creación y replanteamiento de un eficaz uso del material cuando llega al fin de su vida útil, reduciendo drásticamente la llegada de plásticos a los ecosistemas (en particular a mares y océanos) y desacoplando su producción intensivas de las fuentes de materias primas fósiles.
Con el diseño, tecnología y sistemas que tenemos a nuestra disposición hoy en día, muchas de estas metas pueden alcanzarse, aunque sean parcialmente. Por ejemplo, un estudio revela que actualmente en Europa el 53% de los envases de plástico podrían reciclarse de manera sostenible.
Si bien el importe económico de la oportunidad puede ser objeto de debate y depende, entre otras cosas, del precio del petróleo, el mensaje que tenemos que lanzar a la sociedad es claro: hay muchas oportunidades a nuestro alcance, incluso donde no es totalmente factible hoy en día, y esa Nueva Economía del Plástico es una opción atractiva para la cadena de valor a nivel global y para los gobiernos.
Si nos centramos en el caso de los envases, es poco probable una disminución drástica en el volumen de envases plásticos que utilizamos, principalmente por los muchos beneficios que estos productos nos aportan.
Eso no quita que sigamos buscando soluciones para reducir y racionalizar su uso allí donde sea posible, desarrollando soluciones alternativas basadas en otros materiales que se integren de mejor manera en los ciclos de la Tecnosfera.
Así, la creación de una economía de plásticos ecoefectiva cuando acaban su ciclo de vida es la piedra angular de esta Nueva Economía de los Plásticos y también, su primera prioridad.
No solo es crucial para capturar más valor material y aumentar así la productividad de los recursos, sino que también ofrece un incentivo económico directo para evitar fugas en los sistemas naturales y ayudar a lograr la tan necesaria transición a materias primas de fuentes renovables, reduciendo de esta manera el tamaño del cambio que debemos llevar a cabo.
Pero, ¿qué pasos deberíamos dar?

  • Incrementar radicalmente el beneficio, la calidad y la captación del reciclaje

Establecer un mecanismo de diálogo de cadena de valor y desarrollar un Protocolo Global de Plásticos para establecer una dirección en el diseño sostenible y la convergencia en materiales, formatos y sistemas de uso posterior para mejorar sustancialmente la recolección, clasificación y reprocesamiento de los materiales, su calidad y su viabilidad económica, al tiempo que permite desarrollar ventajas regionales y la innovación continua.

Habilitar mercados secundarios para materias recicladas a través de la introducción y ampliación de los mecanismos de emparejamiento, compromisos de la industria, e incluso, intervención política.

Foco centrado en oportunidades clave de innovación que tengan el potencial de ampliarse, como puede ser la inversión en mejoras o nuevos materiales y en tecnologías de reprocesamiento.

Explorar el papel habilitador que puede proporcionar la gestión política de estos asuntos.

El desperdicios de alimentos y de los plásticos de envases, un problema de sostenibilidad

  • Ampliar la adopción de embalajes reutilizables

Todo ello como una prioridad dentro de las aplicaciones tipo B2B (empresa a empresa), pero también en aplicaciones específicas B2C (empresas a consumidores), como puede ser el caso de las bolsas de plástico.

  • Ampliar la adopción de envases de plástico compostables a nivel industrial para ciertas aplicaciones

Sería el caso de las bolsas de basura para desechos orgánicos y envases de alimentos para eventos, empresas de comida rápida, comedores y otros sistemas cerrados, donde existe un bajo riesgo de interferencia en el flujo de reciclaje, y donde el binomio entre un paquete compostable y su contenido orgánico ayuda, sin duda, a devolver los nutrientes al ciclo cerrado biológico (Biosfera).

En nuestra próxima entrega veremos cómo podemos reducir los plásticos que llegan a los ecosistemas, y cómo desacoplar el uso de plásticos de los materiales fósiles.
Y tu, ¿crees que podrías vivir reduciendo tu dependencia del plástico?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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