La impresión 3D ha llegado al automóvil

Urbee, primer coche fabricado mediante impresión 3D

Una cosa es cierta, los humanos necesitamos desplazarnos y el automóvil es una pieza clave en la sostenibilidad de nuestro estilo de vida.

Después de mostraros proyectos de fuentes abiertas (Open Source) para fabricar tu mismo tu propio vehículo (Do It Yourself, DIY) , ahora le toca al primer coche fabricado por una impresora 3D del que tenemos noticias.

Es el Urbee, nombre derivado de Urbano Eléctrico, y ha sido diseñado y fabricado por la empresa canadiense KOR EcoLogic, tratándose de un vehículo híbrido biplaza que puede circular a unos 65 Km/h.

Sección impresa en 3D del coche eléctrico Urbee

Decimos que es híbrido porque combina la propulsión eléctrica con un motor de etanol que se puede emplear a modo de reserva. Sus creadores dicen que consume aproximadamente la electricidad que puede generar en un día la energía solar o eólica de una superficie equivalente a una plaza de aparcamiento.

Según apunta Jeremy Rifkin, Urbee es el primer prototipo del automóvil de la Tercera Revolución Industrial, pero al igual que el primer vehículo de la Segunda Revolución Industrial, la forma de construir el vehículo y la fuente de energía que emplea dicen mucho del futuro que depara a la economía y a la sociedad.

La producción de un automóvil mediante impresión 3D no se basa en un proceso de fabricación sustractiva, sino en una lógica totalmente diferente: la fabricación aditiva

El automóvil se puede fabricar con materiales casi gratuitos de procedencia local, evitando el coste elevado de otros materiales y el de traerlos a una fábrica y almacenarlos en ese lugar. Salvo el chasis y elmotor, la mayoría de las piezas son de plástico impreso en 3D.

Urbee, combinado con energías renovables es una opción ecointeligente

El vehículo se fabrica añadiendo capas en un proceso continuo en lugar de basarse en montar piezas separadas, lo que supone menos material, menos tiempo y menos mano de obra. La impresora necesaria para imprimir el Urbee mide 2 metros de alto y es capaz de realizar las piezas que componen el coche sin malgastar material.

Además de no exigir grandes inversiones de capital para equipar una fábrica, la impresión 3D también puede cambiar el modelo que se quiera producir con mucha rapidez y con poco coste adicional. Bastaría cambiar el software de código abierto e imprimir vehículos con especificaciones diferentes para otros usuarios.

El transporte de un país a otro de los vehículos que salen de las fábricas convencionales implica unos costes que no tienen las fábricas basadas en impresión 3D, puesto que estas pueden estar radicadas en cualquier emplazamiento con conexión a Internet, adentrándonos en el apasionante mundo del Internet de las Cosas.

Por último, el coste de conducir un coche impreso en 3D y alimentado con energías renovables de origen local es casi gratuito.

Sus diseñadores estiman que el coste del combustible usado por el Urbee es de sólo 0,015 dólares por kilómetro

Actualmente las mentes pensantes de KOR EcoLogic ya están planteando modelos más avanzados, como el Urbee 2, que pesa alrededor de 550 Kg. El diseño Urbee 2 incluye más de 50 componentes impresos en 3D, y muchos de los componentes impresos están diseñados con estructuras tridimensionales destinadas a proporcionar más resistencia y rigidez.

¿Avance real ó ciencia-ficción?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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