¿Cómo calcular la huella de carbono?

Coincidirás con nosotros que la mayoría de las cuestiones importantes en la vida no se pueden calcular o medir de manera empírica para obtener magnitudes comparables. Sin embargo, hay otras si las podemos calcular aunque sean complejas y necesitemos partir de ciertos supuestos. Ha llegado el momento de que veamos cómo calcular la huella de carbono.

Avanza la implantación del cálculo de la huella de carbono en organizaciones

Recordemos que la huella de carbono la podemos definir como la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos por efecto directo o indirecto por un individuo, organización, evento o producto.

Actualmente encontramos 2 tipos de enfoques metodológicos básicos para el cálculo de la huella de carbono: uno centrado en la empresa y el segundo en el producto.

El cálculo de la huella de carbono de la empresa consiste básicamente en recopilar los datos referentes a los consumos directos e indirectos de materiales y energía de una organización y traducirlos en emisiones de CO2 equivalentes con el fin de contar con un inventario de emisiones lo más completo posible.

Con este fundamento de cálculo de huella de carbono encontramos procedimientos como el GHG Protocol (Greenhouse Gas Protocol), desarrollado por el WRI (World Resources Institute) y el WBCSD (World Business Council for Sustainable Development).

Logotipo de la iniciativa Greenhouse Gas Protocol

El GHG Protocol nos proporciona la guía más utilizada por las empresas para realizar sus inventarios de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), calcular la huella de carbono y elaborar informes voluntarios.

GHG Protocol fue publicado por primera vez en 2001, y es utilizado tanto por empresas grandes como Pymes, constituyendo la base para muchos otros métodos e iniciativas

Otra herramienta para el cálculo de la huella de carbono de las empresas la encontramos en la norma ISO 14064: 2006 (partes 1 y 3).

Esta norma ISO, a diferencia del GHG Protocol, es un estándar internacional verificable, desarrollado como guía para que las empresas puedan elaborar e informar sobre su inventario de gases de efecto invernadero.

La parte 1 denominada Especificaciones y directrices a nivel de organización para la cuantificación y notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero y la absorción, establece requisitos específicos para solucionar algunos problemas que surgen a la hora de marcar los límites de cálculo.

La parte 2 se centra en las emisiones a nivel de proyecto y no es directamente relevante para el cálculo de la huella de carbono de la empresa.

Por último, la parte 3 denominada Especificaciones y directrices para la validación y verificación de las afirmaciones de gases de efecto invernadero, proporciona orientación sobre la verificación.

Es importante hacer notar que la norma ISO 14064 es compatible tanto con el GHG Protocol de WRI y WBCSD

Frente a estas herramientas para el cálculo de huella de carbono de la empresa, encontramos la PAS 2050 y la ISO 14067 orientadas hacia el cálculo de la huella de carbono de producto.

Ejemplo de etiqueta de huella de carbono de empresa de distribución

En este caso el cálculo de la huella de carbono consiste básicamente en recopilar toda la información sobre los consumos de materia y energía en cada una de las etapas por las que va pasando un producto y traducirlas a emisiones de CO2.

El principal problema en este caso es que los cálculos exigen técnicas muy especializadas y exige la participación de los proveedores lo que puede limitar la independencia e incrementar el grado de subjetividad.

Existe un tercer tipo de enfoque desarrollado mediante la metodología MC3. Se trata de un enfoque mixto orientado tanto a la organización como al producto permitiendo unificar y evitar esfuerzo y gasto.

Para finalizar conviene resaltar que, independientemente de la metodología que utilicemos, la evolución nos debe llevar a la implantación de una etiqueta de carbono que incida en la necesaria reorientación del tejido productivo con productos, procesos y servicios más ecoeficientes y ecointeligentes.

Es decir, una producción sostenible que modifique los tradicionales esquemas lineales y que nos permita unirnos a la revolución circular.

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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