¿Nos lleva el coronavirus a dar un paso atrás en la reducción del plástico?

En estos momentos de lucha contra el coronavirus Covid-19 la sensación de seguridad que proporcionan los artículos de plástico de usar y tirar ha disparado su consumo en nuestros hogares.

El coronavirus ha traído el abandono de residuos plásticos, como las mascarillas

Esto sumado a que las grandes superficies han optado también por emplear masivamente por los envases desechables, en detrimento de los reutilizables, hace que los (pequeños) avances que habíamos experimentado en hábitos de consumo responsable se disipen.

Y es que el argumento de la higiene está detrás de estos cambios. Por ejemplo, en Estados Unidos bastó que se diera un caso positivo de Covid-19 para que a la semana siguiente Starbucks prohibiera a sus clientes de llevar sus propias tazas para beber sus productos.

También esta pandemia le ha dado un gran protagonismo al uso de mascarillas, guantes, papel film transparente y otros artículos de protección e higiene personal.

Este atractivo protector e higiénico del plástico durante la pandemia ha impulsado el consumo a nivel global

En un intento de ver las cosas de una manera positiva, hemos querido ver en el parón de las actividades económicas algunas buenas noticias a nivel medioambiental, por ejemplo en la mejora de la calidad del aire y de las aguas, y en la recuperación de la biodiversidad.

Sin embargo, empezamos a ver que esta mejoría es local e insuficiente para alcanzar las metas climáticas que se fijaron con vistas a 2030.

Si bien podemos observar que ha mejorado el aire que respiramos en nuestras ciudades por la reducción del tráfico rodado, las emisiones de CO2 a nivel global apenas han descendido a nivel mundial.

En relación al tema que nos ocupa, el incremento en la producción y consumo de material plástico de usar y tirar, no es de suponer que se experimente una reducción en su uso conforme avance el desconfinamiento de los ciudadanos.

Esto nos acerca a un escenario en el que se va a perder lo avanzado, cuando justo antes de la pandemia, la sociedad estaba tomando conciencia de los problemas de sostenibilidad de los plásticos.

Es necesario depositar los EPI en los contenedores de residuos adecuados

No podemos negar que el plástico es un material imprescindible para los equipos de protección individual (EPI) del personal sanitario.

Las mascarillas se fabrican con materiales filtrantes constituido por un entramado de fibras plásticas (por ejemplo, polipropileno) que retiene los virus.

Además de las mascarillas, hay otros elementos que también se realizan con resinas plásticas. Hablamos de guantes, batas impermeables, gafas, viseras y pantallas de protección facial.

A este aumento de consumo de EPI se le suma el plástico que se emplea en diversas piezas para equipos médicos, como respiradores y ventiladores, jeringas de policarbonato, tubos médicos de PVC, bolsas de sangre …

Y no nos olvidemos que la pandemia también ha aumentado el consumo de otros plásticos desechables como bolsas, botellas de agua, recipientes para enviar comida a domicilio o embalajes del comercio por internet.

Todo esto hace que nos enfrentemos a un problema mayúsculo y del que es difícil deshacerse, sobretodo cuando toda esta basura plástica acaba sin control en nuestro entorno.

Europa está decidida a combatir el impacto ambiental de los plásticos

Recordemos cuánto tiempo usamos los artículos de plástico y cuánto tarda en descomponerse:

  • Botella de plástico. Tiempo de uso: horas. Tiempo de descomposición: 500 años.
  • Pajita (popote) de plástico. Tiempo de uso: minutos. Tiempo de descomposición: 400 años.
  • Cubierto de plástico. Tiempo de uso: horas. Tiempo de descomposición: 400 años.
  • Vaso de plástico. Tiempo de uso: horas. Tiempo de descomposición: 70 años.
  • Bolsa de plástico. Tiempo de uso: minutos. Tiempo de descomposición: unos 55 años.
  • Colilla de cigarro. Tiempo de uso: minutos. Tiempo de descomposición: 5 años.
  • Globo de plástico. Tiempo de uso: horas. Tiempo de descomposición: 6 meses.

Al problema de la proliferación de residuos plásticos se le une que gran cantidad de ellos no pueden ser reciclados y, en el mejor de los casos, su destino serán vertederos o incineradoras

Como hemos dicho anteriormente, hasta la llegada del coronavirus, el año 2021 parecía ser un año crucial en la lucha contra el empleo abusivo del plástico, principalmente del de un solo uso.

Muchos de estos artículos plásticos deberían estar prohibidos en la Unión Europea a partir del año que viene. Aunque desde la Comisión Europea se ha reafirmado el compromiso con conseguir la neutralidad de carbono para 2050, también se reconocen presiones de lobbies industriales para que se relajen ciertos estándares medioambientales en aras de garantizar la recuperación económica. Entre ellos, de la asociación europea que agrupa a los transformadores de plástico.

Por otro lado, tampoco podemos obviar que precios bajos del petróleo implican que se puede fabricar mucho plástico barato, que al no incorporar el coste de las externalidades, puede llegar a unos consumidores más preocupados por su situación económica a corto plazo que por la crisis ambiental a la que estamos abocando al Planeta.

Y tu, ¿opinas que estamos haciendo un uso responsable y adecuado del plástico?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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