Ciudades que se adaptan al cambio climático: Madrid

A medida que las ciudades se enfrentan tanto al aumento de la densidad de población como a la escasez de espacio, se pone de relieve la importancia de disponer de una adecuada infraestructura urbana verde como forma de proteger a sus habitantes de ciertas condiciones climáticas extremas que están pasando de ser esporádicas a frecuentes.

Madrid, ejemplo de ciudad que se adapta al cambio climático

En la serie de casos de ciudades que estamos repasando también encontramos ejemplos que nos pueden inspirar y que están implementando soluciones basadas en la naturaleza, tanto para la mitigación como para la adaptación al cambio climático.

En nuestra anterior entrega tuvimos la ocasión de ver cómo Copenhague destacaba por su planificación para la gestión de aguaceros y sus estrategias de financiación público – privada. Ahora es el turno de Madrid.

La capital de España goza de un clima mediterráneo continental y sus 3,2 millones de habitantes se reparten en una extensión de 605 km2, y en el marco de una estrategia local de adaptación frente a los efectos del cambio climático, Madrid ha desarrollado una visión de innovación y regeneración urbana por medio de soluciones basadas en la naturaleza.

Esta ciudad, tanto desde la perspectiva de mitigación como de adaptación, es un ejemplo en materia de soluciones contra cambio climático basadas en la naturaleza

Tras un análisis de vulnerabilidad realizado en 2015 se identificaron una serie de consecuencias derivadas del cambio climático entre las que destacan:

  • Reducción y cambio de los patrones de precipitaciones
  • Aumento de episodios climáticos extremos: incremento de entre 2,5ºC y 3ºC de la media mensual anual de las temperaturas mínimas diarias y un incremento de entre 3,5ºC y 4ºC la media de las temperaturas máximas
  • Incremento del número y la duración de las olas de calor y la degradación de ecosistemas naturales

A estos se les suman efectos sobre la salud humana, el agua o el funcionamiento de las edificaciones, entre otros.

Fue en septiembre de 2017 cuando Madrid presentó su Plan de Calidad del Aire y Cambio Climático (Plan A) con el objetivo es garantizar la salud de los madrileños frente al reto de la contaminación y fortalecer a la ciudad frente a los impactos del cambio climático.

Este plan establece objetivos a 2020, para los que se implementan medidas estructurales y tecnológicas para reducir las emisiones, y objetivos a 2030, centrados en la regeneración urbana, la transición energética y otras actuaciones hacia un modelo de ciudad bajo en emisiones.

Las fachadas verdes, solución contra el calor en las ciudades

Las 30 medidas de este plan tratan áreas como:

Movilidad:

  • Área central cero emisiones
  • Reforma de las vías de acceso al centro
  • Regulación de apartamentos

Transporte

  • Innovación y eficiencia en los procesos logísticos urbanos
  • Optimización de la distribución urbana de mercancías

Eficiencia energética y energías renovables

  • Fomento de climatización eficiente de bajas emisiones en edificios
  • Generación distribuida de energías renovables

Y otras como pueden ser: reducción de emisiones de gestión de residuos, incorporación de criterios de sostenibilidad en la contratación municipal o sensibilización ambiental.

El cumplimiento de este plan se analiza y evalúa periódicamente según los indicadores empleados, para conocer tanto el grado de progreso en la implementación de las medidas y el efecto de las mismas sobre la calidad del aire, la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y la adopción de medidas de adaptación al cambio climático.

¿Cómo se ha materializado este plan?

Como parte de este Plan A, y en el marco de una estrategia local de adaptación frente a los efectos del cambio climático, el Ayuntamiento ha puesto en marcha el proyecto Madrid + Natural.

Éste consiste en una red urbana de 16 soluciones naturales: fachadas ajardinadas o verdes, cubiertas sostenibles, urbanismo resiliente, azoteas frescas, infraestructuras verdes, vegetación en las calles, restauración de riberas, superficies permeables, huertos urbanos, vegetación adaptada, bosques urbanos, sombreado estacional, microclimas con agua, áreas inundables y drenaje sostenible.

Estas soluciones tienen el objetivo de conectar con los espacios verdes y los elementos naturales de Madrid (verdes y azules) y contribuir a la resiliencia de la ciudad y, además, a mejorar el bienestar físico y emocional de sus habitantes.

El programa se estructura a 3 escalas: edificio, barrio y ciudad, con actuaciones con objetivos específicos y otros comunes.

En concreto, algunas de las acciones puestas en marcha han sido:

  • Instalación de cubiertas verdes en 10 edificios municipales con el objetivo de mejorar el comportamiento energético del edificio, regulación del caudal de lluvia y disponibilidad de espacios verdes visitables; mitigando el efecto isla de calor urbana, mejorando la calidad del aire y reduciendo la contaminación acústica. Se consigue instalando cubierta vegetal de bajo mantenimiento, así como plantas hortícolas y ornamentales, además de instalando material aislante de color blanco.
  • Mejora de un espacio público mejorando las condiciones micro climáticas con la vegetación, el tránsito peatonal conectando espacios, la accesibilidad y la renovación de elementos e instalando pavimentos que absorban agua.
  • Proceso de renaturalización del tramo urbano del río Manzanares, fomentando el incremento de la biodiversidad urbana, aumentando la conectividad natural del río con los espacios naturales del norte y sur de la ciudad, actuando como un corredor verde.

El caso de éxito de la renaturalización del río Manzanares

Otras actuaciones como el sistema integral de saneamiento urbano, la red de riego de agua regenerada, la red de huertos urbanos o los protocolos de información en caso de ola de calor, son algunas de las actuaciones que se pusieron en marcha, previamente al Plan A, sin un objetivo prioritario de adaptación.

El Plan A se vincula y nutre de otras muchas iniciativas desarrolladas por la ciudad como el programa MAD-Re o el Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad.

Para finalizar resaltar que Madrid forma parte de varias redes de ciudades a nivel internacional como el Pacto de los Alcaldes, Mayors Adapt, C40 o la Red de Ciudades por el Clima, entre otras.

Un trabajo planificado por Madrid que esperamos nunca se vea frenado por alternancias políticas, que lejos de ser un problema supongan un nuevo impulso para lograr la adaptación al cambio climático de esta ciudad referente en el mundo.

Este caso es uno de los recogidos en la guía realizado por Forética y denominada Casos de éxito nacionales e internacionales en la adaptación de las ciudades al cambio climático, y disponible en nuestro fondo documental ecointeligente.

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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