La huella de carbono como indicador de competitividad

Observatorio de la Sostenibilidad en EspañaCada vez es más necesario aunar esfuerzos para conseguir una reducción efectiva de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que nos aproxime al cumplimiento de los objetivos de Kyoto. Más allá de las medidas oficiales, el desarrollo empresarial de ir más allá del mero cumplimiento legal e internalizar en la gestión general de la empresa principios de desarrollo sostenible que le garanticen la perdurabilidad.

En este sentido, la encuesta realizada a nivel mundial por la consultora McKinsey en el año 2008 concluía que para las empresas, el cambio climático es uno de los factores más importante para el desarrollo empresarial tanto desde la perspectiva de la oportunidad como del riesgo. También la encuesta anual desarrollada por el Carbon Disclosure Project indica una cada vez más creciente concienciación, planificación y seguimiento de proyectos empresariales en materia de cambio climático.

El 79% de las empresas encuestadas han establecido un objetivo de reducción de emisiones y la mayoría vencen en 2012

Para alcanzar los objetivos de Kyoto, más allá de la mínima y básica medida de eficiencia energética de los sistemas productivos empresariales, se tendrán que reconducir los esfuerzos en la implantación de energías renovables, políticas de movilidad de los trabajadores y transporte de mercancías, implantación de tecnologías más eficientes, reducción en el consumo de recursos, minimización de los residuos, implantación de políticas de compra verde … , en definitiva la implantación de políticas que redunden en la reducción de emisiones de GEIs generadas por las actividades, productos y servicios de la empresa.

Central térmica de carbón emitiendo GEIs

Reducir por tanto las emisiones de CO2, se erige como un reto esencial. Reto que si ha de desarrollarse en los términos antes descrito deberán ir asociados a la medida y reducción en Términos de Huella de Carbono como paso inicial y esencial hacia el etiquetado de carbono de los productos y las empresas. Es decir, debemos empezar a pensar en términos de reducción del área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistema acuático) necesaria para asimilar la cantidad de CO2 equivalente (CO2eq) emitido por la actividad global de la empresa.

El desarrollo de la actividad empresarial, ha de cimentarse sobre la toma de conciencia por parte de la empresa de que la nueva economía sostenible debe de ser, ante todo, una economía baja en materia, energía y carbono. Por eso, es indispensable conocer la huella de carbono e implantar medidas para su reducción.

Pero, ¿cómo calcular la huella de carbono?

Actualmente encontramos dos tipos de enfoques metodológicos básicos para el cálculo de la huella de carbono: el primero de ellos centrado en la empresa y el segundo en el producto.

El cálculo de la huella de carbono de la empresa, consiste básicamente en recopilar los datos referentes a los consumos directos e indirectos de materiales y energía de una organización y traducirlos en emisiones de CO2 equivalentes con el fin de contar con un inventario de emisiones lo más completo posible.

Con este formato de cálculo de huella de carbono encontramos el GhG Protocol, desarrollado por el WRI (World Resources Institute) y el WBCSD (World Business Council for Sustainable). Una segunda herramienta para este cálculo en la empresa la encontramos en la ISO 14064: 2006.

Frente a estas herramientas encontramos la PAS2050 y la futura ISO 14067 orientadas hacia el cálculo de la huella de carbono de producto.

No obstante, independientemente de la metodología que utilicemos, la evolución nos debe llevar a la implantación de una etiqueta de carbono que incida en la necesaria reorientación del aparato productivo con productos, procesos u servicios más eficientes y ecointeligentes. Una producción ambientalmente racional que modifique los tradicionales esquemas de actuación reactiva.

Extracto procedente del informe Enfoques metodológicos para el cálculo de la Huella de Carbono del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE)

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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