Cloud Housing, la vivienda al servicio de las personas

ciudad-consumo colaborativo

La Economía Colaborativa también ha llegado al mundo inmobiliario de mano del Cloud Housing, concepto de vivienda que potencia la flexibilidad y la comunidad para aproximar este mercado a las necesidades de las personas y encontrar una salida sostenible de la crisis de la vivienda.

La clave del Cloud Housing son edificios que combinan pisos, espacios y servicios comunes para los usuarios bajo un modelo de pago por uso. Este modelo rompe con el paradigma de consumo individual y apuesta por la creación de espacios de vida (edificios, barrios, comunidades) que funcionen como economías y sociedades colaborativas, donde sus miembros puedan aportar y beneficiarse del uso conjunto de recursos, conocimientos y habilidades.

Cloud Housing se inspira en experiencias y proyectos parecidos en otros países europeos y latinoamericanos, incorporando características propias diferenciales

En este planteamiento, los espacios comunes adquieren una especial relevancia y se programan y diseñan con un proyecto arquitectónico completo. Sin embargo, para que la relación entre lo privado, lo común y lo público se adapte a las necesidades reales, la comunidad participa en la definición del programa específico y en el diseño y cuenta con herramientas propias de gestión, mantenimiento y financiación.

Su precursora, la arquitecta Mariona Soler planteó este paradigma, que en la actualidad está desarrollando a través de la plataforma Vida+Fácil, haciendo foco en el objetivo fundamental es sacar el máximo rendimiento de la superficie disponible y de los recursos.

Con respecto a la utilización las viviendas, cada familia o usuario paga una cuota por la vivienda que utiliza, pudiendo cambiar de piso si cambian sus necesidades. Por ejemplo, si se tienen hijos o se van de casa, es posible trasladarse a otro de diferente tamaño, en el mismo edificio o en cualquier otro de los que compondrían una red de cloud housing, ya que la solución no se limita a un edificio.

Los edificios que se crean bajo esta idea colaborativa formarían parte de una gran comunidad con una oferta flexible: las viviendas deben adaptarse a los usuarios y no al contrario. Eso además facilita la movilidad laboral.

La organización de los espacios y servicios comunes pasa por racionalizar el acceso a recursos y servicios. No tiene sentido que en un edificio haya decenas de contratos diferentes de conexión a Internet, que cada piso tenga una lavadora propia o que no se aprovechen las azoteas.

propiedad versus compartir

Compartiendo se consigue un gran ahorro al poder comprar al por mayor (por ejemplo, un contrato de Internet para toda una comunidad es menos costoso que uno individual) y se aprovechan mejor todos los recursos (agua, limpieza, reciclaje…), incluidos los energéticos.

Bibliotecas, lavanderías, servicios de guardería y de cocina, arreglos domésticos, huertos urbanos, gimnasio… Todos los vecinos se involucran en la oferta comunitaria fomentando además la sociabilidad y la colaboración. La idea es cubrir todas las necesidades de la vida diaria.

Para organizar el pago de estos servicios y recursos, las cuotas se fijan según el tipo de vivienda y los servicios que utilizas. Se plantea que el pago pueda ser con dinero, o incluso con tiempo, dando más sentido si cabe a los postulados colaborativos. Si alguien se queda sin trabajo podría ofrecer su mano de obra al comedor social del edificio y así poder comer gratis todos los días.

Los ingresos se destinan al mantenimiento del edificio y al pago de los servicios. Cada inmueble contaría con un gestor encargado de asegurar el buen uso de los equipamientos y la coordinación de todas las actividades comunes.

A pesar de las dificultades que está encontrando el Cloud Housing para desarrollarse, principalmente relativos a la captación de financiación, existen proyectos incipientes como el de Recoopera, una rehabilitación en el barrio de Orba en Alfafar (Valencia – España), premiado en el Concurso de Revitalización de Vivienda Urbana organizado por la ONU.

Pese a las reticencias que suscita todo cambio de modelo, la sociedad demanda nuevas alternativas, y en esto la economía colaborativa tiene mucho que decir Ya ha revolucionado otros sectores, como el transporte o el turismo, y ahora inicia su aportación de soluciones colaborativas y responsables en el ámbito de la vivienda.

¿Te unirías al Cloud Housing?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

Esta entrada tiene 0 comentarios

  1. Buenos días.
    Escribimos desde la oficina de Improvistos. Somos los autores de las ilustraciones que aparecen en el artículo. Aunque colaboramos con los impulsores del modelo CH, las ilustraciones no se refieren al desarrollo de este modelo sino a un proyecto concreto, que sí se menciona al final del artículo, pero que sólo tiene algunos elementos en común en su diseño inicial con el CH. Es un proyecto independiente que en su fase actual busca iniciar un diagnóstico participativo en el barrio Orba de Alfafar como parte del plan estratégico municipal. Pueden encontrar más información en: http://improvistos.org/2014/11/24/propuestas-de-revitalizacion-urbana-en-el-barrio-orba/
    El artículo resulta confuso al utilizar los dibujos iniciales de ese proyecto de Valencia para ilustrar el modelo CH sin explicar que se refieren a otra cosa, aunque comparta algunas ideas. Serían más adecuadas otras ilustraciones realizadas expresamente para explicar el CH que tanto desde vida+facil como desde nuestra oficina estaríamos encantados de proporcionar. Por otro lado, en ninguno de los dos artículos se menciona la autoría de Improvistos. Seguramente todo esto se debe a un pequeño malentendido.
    Muchas gracias

    1. Gracias por las indicaciones!
      Ya hemos corregido el artículo.
      Saludos,

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