Los plásticos y su gestión responsable en Europa

Los juguetes infantiles con ftalatos no están permitidos en la UE

Según hemos leído en Plástico: un idilio tóxico, libro de Susan Freinkel, en Europa, a diferencia de otros continentes, la carga de la prueba recae en la seguridad más que en el peligro, es decir, y siguiendo el símil legal, hay que demostrar que es inocente en vez de no culpable. Parecido, pero no es lo mismo.

Los organismos reguladores europeos actúan de acuerdo con el principio de prevenir el daño antes de que se produzca, aunque exista incertidumbre científica

Guiados por este principio preventivo, los europeos comenzaron a restringir el uso del DEHP y de otros ftalatos mientras los reguladores estadounidenses continuaban debatiendo sus riesgos.

Los ftalatos o ésteres de ácido ftálico son un grupo de compuestos químicos principalmente empleados como plastificadores, que son sustancias añadidas a los plásticos para incrementar su flexibilidad. Uno de sus usos más comunes es la conversión del plástico PVC de un material duro a otro que es flexible.

Es crucial la recogida selectiva de plásticos para su reciclado

Se empezaron a producir en los años 1920, y en grandes cantidades desde los 50, con el nacimiento del mencionado PVC. Uno de los ftalatos más empleados son el DEHP. Se usa con frecuencia en esmaltes de uñas, adhesivos, masillas, pigmentos de pintura, juguetes de niños y en la mayoría de los juguetes para adultos.

Los juguetes de niños pueden contienen entre el 20% y el 50% de ftalatos del peso total del producto, y esas proporciones fueron suficientes para que muchos países prohibieran la fabricación y comercialización de esos juguetes por considerárselos un riesgo para la salud.

La Unión Europea prohibió el uso del DEHP en juguetes infantiles en 1999, 9 años antes de que el Congreso de Estados Unidos aprobara una ley similar

Es importante mencionar la directiva de la Unión Europea conocida como REACH (Registration, Evaluation, and Authorization of Chemicals, en castellano, Registro, evaluación y autorización de productos químicos) exige analizar tanto las sustancias químicas de introducción reciente como las que ya están en uso, y obliga a los fabricantes a demostrar que se pueden usar con seguridad.

Fue aprobada el 18 de diciembre de 2006 y entró en vigor el 1 de junio de 2007, suponiendo una reforma total del marco legislativo sobre sustancias y mezclas químicas en la Unión Europea.

REACH tiene como principal objetivo garantizar un alto nivel de protección de la salud humana y el medio ambiente

Para ello, introduce la obligación de efectuar un registro de todas las sustancias químicas que se comercializan dentro del territorio de la Unión Europea. A partir de su entrada en vigor, no es posible comercializar ninguna sustancia que no se encuentre registrada.

Ejemplo de la sopa de plástico presente en mares y océanos

REACH atribuye a la industria la responsabilidad de gestionar los riesgos asociados a las sustancias químicas. Se basa en el principio de que corresponde a los fabricantes, importadores y usuarios intermedios garantizar que sólo fabrican, comercializan o usan sustancias que no afectan negativamente a la salud humana o el medio ambiente.

Este Reglamento busca incrementar la información existente sobre las sustancias químicas y sus riesgos asociados y la transmitirá a usuarios y consumidores. El organismo encargado de poner en marcha esta directiva designó el DEHP como una de las primeras quince sustancias muy preocupantes que debían ser reguladas.

En resumen, podemos decir que los organismos reguladores europeos tratan las sustancias químicas del mismo modo que los reguladores estadounidenses tratan las drogas: se presupone que son peligrosas a menos que se demuestre lo contrario.

Los fabricantes de fuera de UE que venden sus productos en mercados europeos desde hace algún tiempo ya los han reformulado para acatar el principio de precaución en que se basa REACH.

¿No deberíamos exigir todos los ciudadanos del Planeta este tipo de principios de responsabilidad?

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Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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