Cuando el plástico se convierte en energía
Es un hecho que no todo el plástico que generamos se puede reciclar. Al igual que ocurre con el papel, el plástico no soporta ser reutilizado de manera infinita (es un proceso de infraciclado ó downcycling), y tras varios procesos de reciclado queda inservible teniendo como único fin acabar sus días en los vertederos, donde tardará mucho tiempo en ser reabsorbido y su descomposición producirá grandes dosis de gases de efecto invernadero, principalmente metano cuyo efecto es 24 veces superior al del CO2.
