Diseño sostenible al servicio de los que menos tienen

Silla de ruedas, diseño sostenible para países en desarrollo

¿Cómo puede ayudar el diseño a los más necesitados? Pues de muchas maneras, por ejemplo, con una silla de ruedas que se monta y se desmonta en 15 minutos, tiene un coste de 70 euros y está fabricada con materiales asequibles, como pueden ser, 2 ruedas de bicicleta, 2 ruedas de carretilla de hipermercado y tubos de fontanería de PVC.

La silla de ruedas

Los artífices de esta propuesta de diseño sostenible son Bernat Villa y Adrià Sallés, estudiantes de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Su silla de ruedas de bajo coste, puede ser montada fácilmente por usuarios o por personas cercanas y está destinada a los países en vías de desarrollo.

El proyecto, dirigido por el profesor Tomeu Ventayol, cuenta con el apoyo de la Fundación Isidre Esteve, Cruz Roja y la Fundación Deporte Solidario Internacional (ESI), que ya trabajan para facilitar el uso de la silla en África.

DIYWheelchair, silla de ruedas sostenible lowcost

Denominada Do It Yourself Wheelchair ha sido diseñada y construida por ellos mismos con materiales de fontanería, pero con una utilidad y resistencia a prueba de toda tipo de terrenos.

También se ha tenido en cuenta que DIY Wheelchair se pueda montar con los materiales propios de cada región, los que sean más accesibles

La silla dispone de un tutorial muy intuitivo y el diseño de la silla DIY Wheelchair se contempla en 2 tallas: Standard y Kids. Sus pesos oscilan entre los 15 y los 20 kg, y la vida útil del cualquier modelo es de entre los 3 y los 5 años, en condiciones normales de uso.

Además cuenta con un kit de herramientas, así como de recambios por si hay que hacer reparaciones. Una vez montada, la silla tiene las mismas prestaciones y ofrece la misma confortabilidad que las sillas de ruedas convencionales: dispone de cojín en el asiento, de reposapiés, de empuñadura para empujarla, de respaldo y de ruedas autopropulsables, para que las personas usuarias puedan tener más autonomía.

A la hora de proyectar su silla de ruedas, los estudiantes se plantearon un tripe objetivo sostenible: contribuir a la inclusión social de personas con discapacidad en los países en vías de desarrollo, mejorar la movilidad para personas con pocos recursos y promover la utilización de recursos propios para fabricar la silla.

En este vídeo podéis disfrutar de esta silla de ruedas sostenible:

La incubadora

El segundo ejemplo del que nos vamos a ocupar nos lo describe Steven Johnson en su más que recomendable libro Las buenas ideas.

De todos es sabido que en los países en vías de desarrollo, más que faltar incubadoras lo que se necesita es que éstas funcionen correctamente. A menudo, estos aparatos complejos llegan sin manual de instrucciones y cuando se averían, no hay ni conocimientos ni recursos para arreglarlos.

Incubadora sostenible para países en vías de desarrollo

Fue Timothy Prestero, fundador de la ONG llamada Design that Matters (Diseño que Cuenta), el que decidió abordar el problema urgente de los índices de mortalidad infantil en los países en desarrollo.

Es frustrante saber que proporcionando incubadoras neonatales modernas en cualquier contexto, si mantenemos los bebés prematuros calientes podemos disminuir a la mitad los índices de mortalidad.

La tecnología existe y es común en todos los países industrializados

Sin embargo, el problema surge cuando se compra una incubadora de 30.000 € y se envía a un pueblo de África. Funcionará bien un par de años, pero luego pasará algo y se averiará, quedándose así porque no hay ni repuestos ni expertos para reparar este equipamiento de alto coste, que finalmente terminará siendo inservible.

Prestero y su equipo decidieron observar el entorno y ver cuáles eran los recursos abundantes en estos países en desarrollo. Por ejemplo, se percataron que no abundaban ni reproductores de video, ni hornos microondas, pero parecía que sus coches se mantenían en funcionamiento.

NeoNurture se fabrica con piezas de coche

También se dieron cuenta que existía un modelo de Toyota, el 4Runner, que predomina en las carreteras de estos países. Así que se plantearon: ¿podríamos construir una incubadora neonatal con las partes de un coche? Este fue el reto y a su resultado lo denominaron NeoNurture.

Esta incubadora parece convencional pero por dentro está fabricada con piezas de coches. Tiene ventilador, tiene luces para calentar, la alarma señala las emergencias, y el filtro del aire y el ventilador controlan la climatización. Además, funciona con batería de coche. Lo único que se necesita son repuestos de Toyota y la habilidad para cambiar una lámpara.

NeoNurture está fabricada con piezas de coche: es más barato y, ante cualquier anomalía, un taller de convencional puede solucionarla

El resultado, incubadoras que puede ser mantenidas por los habitantes de los países con menos recursos, sin tener que realizar grandes inversiones ya que cuesta unos 700€, y de forma que se frene la acumulación de basura tecnológica en los centros médicos.

Y que mejor manera de terminar que con un vídeo de NeoNurture, la incubadora ecointeligente:

Ejemplos apasionantes ¿verdad?

Ricardo Estévez

Mi verbo favorito es avanzar. Referente en usos innovadores de TIC + Marketing. Bulldozer sostenible, fundador de ecointeligencia y director de TIMUR

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