Hoy en día los regalos promocionales siguen teniendo un lugar destacado en ferias, congresos y encuentros corporativos, pero ya no es como antes. Ahora, el «merchan» corporativo tiene nuevas formas que se adaptan a nuevos tiempos.

La sostenibilidad no se limita a utilizar un producto reciclado o biodegradable. También implica apostar por artículos que se mantengan en uso, ajustar las unidades a la asistencia prevista y reducir envoltorios innecesarios. Un regalo útil puede prolongar el recuerdo de marca y evitar que termine olvidado al salir de un evento.
1. ¿Qué merchandising corporativo sostenible funciona mejor en ferias y congresos?
Los productos que suelen funcionar mejor son aquellos que cubren una necesidad durante el evento y se pueden seguir usando después. El valor no está en repartir muchos objetos, sino en escoger uno que responda al perfil del público. En un congreso profesional, una mochila puede resultar más útil que varios regalos pequeños. En una jornada formativa, una taza reutilizable o un bolígrafo resistente puede tener más recorrido que un elemento puramente decorativo.
Por otro lado, la selección de materiales merece una atención especial. Los materiales reciclados son alternativas que permiten reducir la dependencia de materiales convencionales, aunque la utilidad y la duración siguen siendo decisivas y es conveniente optar por materiales reciclados de calidad.
Para revisar todas estas opciones de merchandising sostenible para eventos, los organizadores tienen proveedores especializados como Verdementa. Su catálogo reúne multitud de opciones de regalos personalizados para eventos siempre desde un enfoque sostenible. La elección debe partir del tipo de evento y del uso que los asistentes podrán dar al producto.
2. ¿Cómo reducir el volumen de residuos sin perder visibilidad de marca?
La forma más directa de reducir residuos consiste en concentrar la inversión en menos productos, pero de mayor calidad y vida útil. Un único artículo bien elegido puede generar más recuerdo que una bolsa con objetos que apenas se utilizarán. Por otro lado, la presencia de marca no necesita ocupar toda la superficie del regalo. Un logotipo discreto y bien integrado suele aumentar las posibilidades de que el destinatario lo conserve. Los objetos vinculados a una fecha muy concreta o con mensajes excesivamente promocionales suelen perder utilidad al terminar el encuentro.
La forma de entrega también ayuda a evitar desperdicio. Por ejemplo, vincular un artículo a la inscripción previa o a una sesión determinada permite ajustar las cantidades y reduce el número de productos abandonados. Al mismo tiempo, el embalaje debe dirigirse a disminuir el residuo generado durante el montaje y la celebración. Hay proveedores como Verdementa que con su experiencia ayudan a que todo esto sea más fácil, ajustando el tipo de producto y las cantidades a las características de cada convocatoria.
3. El papel de la comunicación previa con el proveedor
La conversación con el proveedor debe comenzar antes de que se cierre el programa del evento para comunicar una previsión razonable de asistencia, el perfil de los participantes, los plazos de entrega y el presupuesto disponible, lo que permite estudiar soluciones con calma y evitar pedidos urgentes, que suelen limitar las alternativas de material y producción. La coordinación temprana también facilita revisar el origen de los materiales, las opciones de personalización y el embalaje. Cuando se trabaja con empresas habituadas al sector, como Verdementa, es más sencillo recibir recomendaciones prácticas basadas en el uso final de cada artículo y no solo en su apariencia.
Un merchandising corporativo sostenible funciona cuando el regalo tiene una finalidad concreta, la cantidad responde a una previsión realista y el producto puede seguir siendo útil después del evento. Ese planteamiento reduce residuos y convierte la visibilidad de marca en un recuerdo más duradero.
